jueves, 24 de mayo de 2007

CN: La verdad sobre Caperucita Roja

Aunque parezca que en este post voy a hablar sobre Red Sonja y hacer unas comparaciones sobre sus aventuras y el cuento de Caperucita Roja, no es cierto. Así que os quedáis con las ganas de ver imágenes (de esas que os gustan, pícaros, y que Tío Nimendil os pone para que disfrutéis) de la roja con su espada. Recordad que hoy es Jueves, esto son las Crónicas Nimendilas.

***

Todo el mundo conoce el cuento de Caperucita Roja. Pero como casi todo en lo que creemos, es falso (excepto los Reyes Magos y el Ratón Pérez, que si existen)(y excepto la estrella de la mañana de Khazum, que ¡es cierto que tiene tornillos!).


Pero mi abuelo, un elfo de muchos, muchos años, recuerda aún la historia tal como sucedió. Un día decidió contarmela, para que no cayera en el olvido. Aquí la transcribo yo, tal y como el me la relató:


“Como sabes, hijo (los abuelos siempre llaman ‘hijo’ a su nieto, no se sabe porqué), yo siempre he sido un gran amante de la naturaleza, como todos en esta familia. Hubo un tiempo, hace ya muchos años, cuando el metro aún no llegaba hasta Alcobendas, en que la naturaleza se extendía por el mundo. Los bosques cubrían el mundo. Sin ir más lejos, aquí, en la piel de toro, todas las aves podían ir de Norte a Sur sin tocar el suelo. Y pensarás que esto no es un gran logro, porque las aves vuelan, pero también hay aves que no vuelan, como...


-La historia, abuelo, la historia...


- Ah, si, si, la historia. Pues yo, como amante de la naturaleza, solía dar largos paseos por los bosques. Y un día de estos me ocurrió algo insólito. Bueno de hecho casi siempre me ocurrían cosas insólitas, pero de eso te hablaré otro día. Pues total, que iba yo entre la floresta cuando un destello me llamó la atención. Me acerqué al camino y vi a una muchacha elfa que andaba por el camino. Iba cubierta con una capa larga de un intenso color rojo. Sabes, entre los habitantes de los bosques existe la creencia de que si vas de rojo, los espíritus malignos y las drychas no te atacan. Ella era muy bella, y yo la seguí, escondido entre los árboles. Un poco más adelante había una encrucijada. Allí esperaba un hombre. Un guerrero, de los clanes bárbaros del norte. En ese momento no me fijé, pero por el emblema de su peto pertenecía al clan Fenris. La elfita casi se choca con aquel hombre. El hombre inició la típica conversación de caminantes que se encuentran, que día tan bonito, hoy luce un sol precioso, ¿hacia donde vas? La muchacha, inocentemente, le contó que iba a visitar a Grustulinges la Vieja, la bruja de la zona, que casualmente fue madre adoptiva de la madre de la joven. La vieja era humana, pero decían que había vivido cientos de años. El guerrero, osado él, intentó tontear con ella y le ofreció acompañarla. Ella, tan inocente, le dijo que su abuela siempre le decía que no se fiara de nadie en el bosque. Así charlando, acordaron hacer una carrera hasta la casa de la bruja. La elfa, que cada vez me parecía más tonta, aceptó. Cada uno iría por uno de los caminos y quien llegase antes ganaba.


Yo no supe que hacer en aquel momento. Claramente no me fiaba del bárbaro, pero no quería que la muchacha fuese sola. Tenía que vigilar a uno de los dos. Al final decidí seguir al hombre. Si intentaba hacerle algo a la chica yo podría intervenir. Cada uno se fue, pues, por un camino. Yo iba entre la maleza, siguiendo al guerrero. De repente, después de unos diez minutos, el hombre se paró y empezó a hacer cosas raras. En ese momento me fijé en el símbolo de los Fenris sobre el cuero de su armadura. Temblaba y le daban espasmos. Comenzó a cambiar: la cara se le afiló, le creció pelo, sus manos se convirtieron en zarpas. Yo nunca había visto nada igual, estaba aterrorizado. Un par de minutos después no quedaba ni rastro de aquel hombre, solamente su hacha, solitaria, yacía en el camino, al lado de la criatura, mitad hombre mitad lobo. Una bestia de terrible apariencia, que parecía salida del mismísimo infierno, y que sin embargo había visto formarse ante mis ojos. Créeme hijo que nunca verás nada más extraño en tu vida que lo que yo vi aquella tarde.


- Abuelo, ¿te he contado lo que me pasó el otro día en el metro? Eso si que fue raro. Porque hombres-lobo veo cada luna llena, dando la murga con sus aullidos.


- Pero Nimendil, hijo, esto no era un hombre-lobo. Recuerda que era por la tarde, y faltaba una semana para luna completa. Ese tío era un cambia pieles, un brujo multiforme. Antes de que yo me repusiese de la impresión echó a correr por el camino. Yo vencí mi terror y corrí detrás de él, tratando de no pensar en lo que le podía hacer a la chica si la encontraba. Pero aquel monstruo corría sobre las cuatro patas y me sacó mucha ventaja. Después de varios minutos de fatigosa carrera, llegué a una casa. Sospeche que sería la casa de la bruja. Desde fuera oí a la elfita hablar. Por si acaso miré por la ventana discretamente para ver la situación. El brujo estaba tirado en la cama, con las fauces llenas de sangre, rodeado de los ropajes sanguinolentos de la vieja. ¡Se la había comido! Tenía que hacer algo para que no repitiera con la muchacha, que estaba allí hablando con el horrible ser.


- Pero, abuelo,.¿Y la chica no veía al monstruo en la cama y toda la sangre?


- Pues eso mismo pensaba mientras estaba allí fuera. Parecía tonta la niña. Luego, más tarde descubriría el porqué no se iba. Ten en cuenta, hijo, que eso fue hace muchísimos años. La ciencia no estaba tan avanzada como hoy en día. Y ya sabes del problema que tienen muchos elfos, la miopía aguda. Ahora con unas lentillas todo se soluciona, pero en aquellos tiempos no. Incluso he oido por la radio que ahora hay unas lentillas de Ojo de Sauron... Pero continuemos con la historia. Yo decidí intervenir, por suerte llevaba en la mochila mi hacha desmontable y mi ballesta de mano. Mientras montaba el hacha y amartillaba la ballesta oía la siguiente conversación:

- Abuelita, que despeinada estás hoy.
- Bueno, hoy y siempre hijita, es por eso de que soy bruja y tal...
- Abuelita, que ojos más rojos tienes hoy.
- Ahyyy, si hijita, es por ese cáñamo que quemo en mi hogera
- Abuelita, que peluda te veo...
- Claro, niñita, esque aquí en el bosque no me depilo, total, si no me ve nadie.
- Abuelita, ¿te has puesto dentadura postiza nueva?
- Bueno, dejemonos de tonterías, ¡No! No llevo dentaduras, ni leches. ¡Son mis propios colmillos con los que te voy a despedazar después haberte violado!

Esta parte la suavizaron luego en la versión para niños de la historia. Bueno, en ese momento entré yo. Le disparé dos dardos con la ballesta, después me arroje sobre él con el hacha. La elfa, que por fín se pispó de que iba todo, se quitó de enmedio. Menos mal, no hay nada peor que una mujer en medio de un combate.

- Abuelo, que anticuado estás. Las mujeres también combaten, y tan bien como los hombres. No seas machista.

- Bueno, bueno. Pues allí estaba yo, dandole hachazos como un bestia. El muy cabrón se defendía, y me hirió un par de veces. Mira esta cicatriz... Pero al final, después de un intenso combate, le corté la cabeza y acabé con él. Mientras limpiaba mi hacha entró la muchacha, conmocionada y me contó lo de las lentillas, vamos, lo de que era medio ciega y un poco sorda además, y por eso no se dió cuenta de que no era su abuelita, sino el monstruo. Y la muy inocente me preguntó si podríamos abrir al lobo para sacar a su abuelita de dentro. Bueah, ni que esto fuera Bambi o esas mariconadas de historias. De una patada metí el brazo humano que había en el suelo debajo de la cama y le dije a la chica, para no asustarla, que no, que su abuelita ya había ido al cielo. Era una mentira piadosa, claro, su abuelita estaría pudriendose en el Infirno, la muy bruja. Pero no se lo dije para no alterarla más.

- ¿Y que pasó luego, abuelo?

- Pues me puse a enterrar al ser, para no dejarlo por ahí tirado. Cavé una fosa y lo tiré dentro. Cuando iba a taparlo, llegó un hombre, un leñador del pueblo. ¿Quiere que le ayude, amigo? Me dijo el muy hipócrita. Y me ayudó a tapar la fosa. Recogimos a la muchacha que estaba por ahí llorando y fuimos hacia el pueblo. Por el camino le conté la historia. Cuando llegamos, él se la contó a los del pueblo, exagerando algunas cosas, como que el cavó la tumba solo porque yo estaba muy débil. Varios días después, cuando volví a pasar por aquel pueblo, oí a alguien hablar de la historia, pero ya no era yo solo el que abatía a la bestia, solamente ayudaba en el combate.
Y así la historia fue cambiando y cambiando hasta que yo ya no aparecía en ella y la abuelita vivía, y la moza elfa era una niñita pequeña humana y el leñador era el héroe. Como siempre, los humanos cambian las historias a su antojo... aaaah. Bueno, muchacho, ¿te ha gustado, eh? El próximo día que vengas a verme te contaré otra de estas historias mias. Pero no olvides traer alguna cervecilla o algo, da mucha sed contar historias tan largas.

***

Y como todos los cuentos, este también tiene su moraleja. En la versión cursi, la moraleja es que no hables con extraños. En la versión real, la moraleja es, "nunca salgas de casa sin tu hacha desmontable."

La semana que viene, más, queridos amigos frikis. Hasta entonces.

19 cosas (no) relacionadas:

Ki dijo...

Se ta ha olvidado añadir:

"lleva siempre encima tu hacha desmontable, 5 litros de aguardiente, 8 kilos de polvora, 3.4 litros de aceite para hervir, 15 metros de cuerda calidad extra, repuestos para el hacha desmontable, 3 kilos de lona embreada, 3 antorchas, un saco (para meterlo todo), una cantimplora con agua y otra con alcohol, una ganzuas, un espejo, tizas de colores, yesca y pedernal, tu armadura completa, yelmo, casco, virotes para acabar con un ejercito, un mula, un caldero, instrumentos quirurgico y nunca te cogeran desprevenido"

Bano Tuk dijo...

Y la sarten para los huevos fritos, la cacerola para la fabada y todos sus ingredientes...
Igual un dia os cuento otra versión alternativa, de la misma historia, en la que los personajes mueren con honor y el bien prebalece(El lobo sobrevive)

La mejor parte de la historia:
"- Abuelo, que anticuado estás. Las mujeres también combaten, y tan bien como los hombres. No seas machista." ¿con que intencion se puso?

Khazum dijo...

Y tambien debes llevar, unos cuantos sacos de hierbas, y papel para hacerte unos canutos, porque seguro qe vienen los tres cerditos y te comen junto con ayuda del lobo, sin olvidar de unos cuantos kilogramos de oregano que dan unos cuantos puntos de vida extra que te pueden salvarla vida¡¡


TACIRUPECA TACIRUPECA BAI POR EL QUEBOS.....

Nimendil dijo...

Con la intención que se expresa, para demostrar que las chicas son guerreras. Algún día haré un post sobre Red Sonja para demostrarlo y que babeeis de gusto.


Cierto, se me ha olvidado añadir todas esas cosas, pero esque esta tenía que ser una entrada para un solo día, no "la guía del buen aventurero" por fascículos.

Ki dijo...

Ahh, bueno, entonces se te podra perdonar, ¿pero olvidarte de lo mas indispensable?

Que seria de los PJs sin Cedron...

Nimendil dijo...

Si, pero esque mi abualo no necesitaba chutarse para combatir...

El ultimo gran caballero dijo...

Pero la piedra bruja...

Bano Tuk dijo...

La piedra brujo no es droga oficialmente ¿No?

Nimendil dijo...

No, se cuenta como analgésico...

Nimendil dijo...

Bano Tuk, hay alguien en tu cueva...

Bano Tuk dijo...

No es una cueva, es un smial, la diferencia es considerable.
Si le he invitado yo

Nimendil dijo...

Pues no nos lo has presentado...

El ultimo gran caballero dijo...

Soy un tio, no puedes ligar con migo, no lo intentes o te ensarto con mi espada y bailo sobre tus restos elfo

Nimendil dijo...

Vaya es un chulo el caballerito...

Guarda tu espada no te vayas a hacer daño, pequeñin. Y no vaya a ser que te corte los dedos con mis cimitarras.

Bano Tuk dijo...

Igual un dia os cruzais y os saludais...

Nimendil dijo...

Con mucho gusto lo haría, y olvidaré esas amenazas.

Por vuestra parte, Caballero, olvidad lo que he dicho. Ha sido movido por la ira.

Pero no volvaís a mentar vuestro acero en mi presencia, a no ser que sea para abatir a un enemigo de ambos.



Mirad esto: ¿Copia, taquiones u homenaje?

Ki dijo...

¿Y yo puedo ligar contigo?

A mi me van los caballeros sudorosos con un gran ...acero.

No, no soy Ki, soy Lousal, ¿Algun problema?

Es mas divertido ser elfo que enano cuando de interpretar se trata.

Nimendil dijo...

Y cuando de aceros se trata...

Ki dijo...

ya te digo.

Por cierto, como la inquisicion tiene papeles atrasados, la entrada de red sonja es muy buena, si que babeamos, si.

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