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domingo, 13 de septiembre de 2009

Concierto Miguel Ríos 12-9-09



Buenos días, bienvenidos, hijos del rock and roll. Os saluda Nimendil, aliado de la noche. Como os prometimos, hoy toca crónica del concierto de Miguel Ríos que se celebró gratis, quiero decir, GRATIS, en la fiestas de Alcorcón este sábado. En esta ocasión si tenemos fotos, porque al equipo habitual de conciertos, Khazum y yo, se nos sumó esta vez Hada, nuestra experimentada fotógrafa. Además tuvimos el honor de contar con la compañía de otro reputado bloguero, el señor Guybrush, conocido por su Pepino.

Aunque me toque a mi presentar este artículo, cronológicamente soy el último en ponerme a redactarlo y cuento con la ventaja de haber leido el de mis dos compañeros. Y visto lo visto no voy a decir nada. Simplemente voy a dejar que leáis las crónicas de mi colegas, porque yo no lo haría mejor.


Sólo diré que yo disfruté, a pesar de que para mi gusto estuvimos un poco lejos del escenario, pero bueno, fue una buena sesión de rock and roll, y Mike demostró que sigue en forma, hasiéndonos gosar guay del paraguay.

Sin más, Hada.


No se asiste a un concierto de despedida todos los días. Miguel Ríos confirmó ayer ante un público compuesto de nostálgicos y rockeros, que tiene más que merecido su puesto entre los grandes de la música española y que su plaza en la historia está garantizada.
En el concierto de ayer ofreció todo lo que uno espera recibir en un concierto, incluso más.
El primer bis se hacía esperar, pero el segundo (maneras de vivir, mis amigos) cerró con broche de oro una noche de rock y emoción.


Nada de lo que vimos anoche justifica una despedida de los escenarios. Enérgico, simpático, entregado e incansable. Así se mostró Miguel Ríos en la noche fresca del sábado, mientras nos regalaba un repertorio plagado de clásicos de todos los tiempos. No faltaron esas grandes canciones que han aparecido en algún momento en nuestra vida: Bienvenidos, El blues del Autobús, Rocanrol boomerang, Santa Lucía, Lua, Generación límite, Año 2000... No importa en cual de ellas Miguel cediera el micrófono al público, todas eran coreadas por este con las mismas ganas e intensidad. También tuvieron cabida algunos de sus nuevos temas, en los que el espíritu crítico de sus inicios, intacto, se actualiza.
Miguel Ríos no se ancló en el pasado, nunca ha perdido su alma reivindicativa, no se ha transformado por el éxito, nunca cambió su estilo ni su rocanrol. Por eso es grande. Por eso ayer, familias enteras cantaban con entusiasmo sus letras, los grandes con nostalgia, los chicos con tristeza por no encontrar un sustituto en la música actual.


Miguel Ríos, un genio, un figura. Un showman que sabe encandilar, manejar y emocionar a su público, que logra que entres en el concierto; que sientas que él, desde el escenario, está cantando para ti.
Se ríe, bromea, habla con el técnico de iluminación, baila, sube, baja, presenta a sus músicos, agradece a unos y a otros, interacciona con el público, y por supuesto, canta, y parece que lo hace con toda la facilidad del mundo, con su característica voz, más rockera que nunca.


Aquí llega, por último, la opinión de Khazum, el "experto" en este tipo de eventos. Esta vez el concierto se presentaba más animado que en otros anteriores, no solo contabamos con la compañía femenina y la experiencia fotográfica de Hada, sino que además se nos había unido uno de nuestros queridos amigos y lectores: Guybrush. Todo pronosticaba una noche de buen rock&roll, si la lluvia lo permitía, en la que podríamos disfutar y despedir a un grande de la música española: Miguel Ríos, nuestro querido Mike.


Estabamos los cuatro tomando posiciones cuando comenzaron los acordes de "Memorias de la Carretera", el tema estrella del último trabajo del artista y que recuerda, tanto en el ritmo como en la letra, al estilo que siempre ha caracterizado al granadino. El estadio estaba a rebosar de gente, de todas las generaciones, pero fue cuando le llegó el turno al !!Bien-ve-ni-dos¡¡ cuando todos comenzaron a vibrar. Fueron dos horas y cuarto de concierto, con dos bises, en las que Miguel Rios nos deleitó con temas del último albúm: "En el ángulo muerto", "Bajo la lluvia", sin olvidar los grandes temas que le han llevado a la fama en su larga carrera músical como el "Blues del autobús", "Rocanrol boomerang", "El río", "El himno de la alegría", y un emotivo "Santa Lucía".


La puesta en escena fue realmente impresionante: varias pantallas, señales de tráfico, un sonido realmente limpio y sin perturbaciones y un buen juego de luces que acompañaban y le daban un toque detallista a los temas que en Alcorcón se pudieron oir. A parte hay que destacar el buen hacer de Miguel Rios, que como ya ha comentado Hada, no sólo supo estar en todo momento con el público, sino que supo ganarselo y darle lo que se merecía. Arriba, abajo, a la derecha, a la izquierda, unas sentadillas, una subida de rampa, una bajada de rampa, movimiento de caderas, ahora canto en el suelo... !realmente impresionante¡. Yo creo que aún tiene mucho que dar, pero si el ha elegido poner fin a su carrera musical y retirarse en lo más alto, respeto su decisión. Ya podrían aprender los Rolling Stones.


Fue una noche de reivindicaciones, de bluses, de rock&roll; con piano, con guitarra, con bajo, con armónica y con la voz potente de Mike. El público estuvo entregado desde el primer momento, si había que mover las caderas, se movían, dar palmadas, gritar, corear... !lo que fuera¡. Lo único que eché de menos fue el "Vuelvo a Granada" con el que esperaba que se despidiera. No fue así, pero no tengo queja alguna. Fue una noche especial, con rock&roll de gran calidad, y encima, producto nacional. Miguel Rios se ha hecho un hueco entre los más grandes y se lo tiene merecido.


domingo, 6 de septiembre de 2009

Medina Azahara + Saratoga + Muro + Mr Rock + Quinta Enmienda

Buenas tardes, aquí Nimendil. Ayer estuvimos Khazum y yo en los conciertos de ROCK que se celebran GRATIS en Alcorcón con motivo de sus fiestas. Y entre lo tarde que terminaron los conciertos, lo lejos que está Alcorcón de la mansión Sima de Rol y que la OMS recomienda dormir un mínimo de 8 horas diarias, esto es lo más pronto que he podido pasarme por aquí para hacer una reseña de la noche. Normalmente nos esperamos un par de días para redactar las crónicas de conciertos, pero esta vez no lo vamos a hacer así. El motivo de esto no es que los conciertos no se merezcan algo más elaborado (que lo merecen de sobra), sino que nosotros, miserables reporteros, olvidamos la cámara y no tenemos ni una foto. Y una crónica sin foto no pasa de la categoría de reseña. Y publicar una reseña tres días después del concierto es cutre. Así que aquí vamos. Voy yo con lo mío, y cuando Khazum se despierte pondrá su parte.

Comenzaron Quinta Enmienda, un grupo local. Buena impresión. Ya comentaba el otro día que tenía una maqueta de estos tíos y no suenan mal. Aquí sonaron incluso mejor. No por calidad de sonido, que los teloneros suenan siempre algo distorsionados, sino por calidad de la música. Me dio la sensación que tenían un sonido bastante más completo que lo que ya había oído de ellos. La nota fue que se marcaron una versión de Manowar.

Mr Rock también me gustaron. Nunca les había hecho mucho caso, porque me sonaba que eran un grupo de versiones, y de hecho lo son, e hicieron unas cuantas (de Scorpions, Whitesnake y un par de Sobredosis), pero suenan muy bien y sus temas propios tienen aire de hard rock clásico muy bueno.

Muro fueron sin duda los mejores de la noche. Soltaron bien de traya, todos sus clásicos, duros y potentes, abriendo con Sangre y Acero y culminando con Mirada Asesina, tema supercoreado, pasando por clásicos como Mata. El Silver, que es todo un fenómeno, dirigió la actuación como un grande. Incluso pidió que, con cuidado de no hacer daño a nadie, se montase una batalla de esas de dividir al público en dos y lanzarse en un pogo masivo a dar leches a los del otro lado. No fue tan espontáneo como el de Amon Amarth de principios de este verano, pero estuvo chulo. Y no sé que más decir, pero a mi me molaron un montón. Enormes Muro, enormes.

Después, me reconcilié con Saratoga. Hubo una época en que los escuchaba bastante, pero llevaba ya unos años sin seguirles la pista. Sabía que habían cambiado de vocalista y había escuchado las cosas nuevas en la radio, pero seguía teniéndoles manía. Esta manía era culpa de Leo, el anterior cantante, que, no me preguntéis porqué, pero me caía gordo. Él y sus moñerías. Pero bueno, como no era el el cantante pues me gustó la cosa y canté un montón de canciones que ni recordaba que me sabía. El nuevo cantante da la talla bastante bien, aunque parece un reclamo para adolescentes calentorras jevis, con esos musculitos y esa pinta de salir en Crepúsculo. Pero bueno, fue una buena actuación y recordé algunos temas que llevaba años sin escuchar, como el Vientos de Guerra, que es una canción genial. Y Nico del Hierro un tío estupendo. No sé porqué yo lo confundía físicamente con Jero Ramiro y me llevé una sorpresa al ver la buena melena que gasta.

Y como postre, a las tantas ya, y cansados de dar botes, salieron Medina Azahara. Que puedo decir. Con lo cursis que son los cabrones y lo duros que sonaban en directo. Ya sabéis como son sus canciones, todas muy cantables y muy buenas para ser coreadas por el público, que es lo que hicimos. Paz. Amor. Libertad. Cualquiera diría que son conceptos para corear por los hijos de la oscuridad, pero joder lo bien que sienta chillar lo de "nesesito rehpirar y sentir el aire frehco y desssir cada mañana que soy libre como el vientooooooo". La verdad es que yo, que disfruto con las cursiladas, me lo pasé como un enano. Aunque si les pondría una pega. La voz y los teclados sonaban muy apagados durante las canciones. El solo de teclado si fue muy bueno, con una versión instrumental de Deep Purple y todo, pero durante las canciones se perdía. Y hablando de solos, todos hicieron el suyo y fueron todos bastante buenos. Podría poner otra pega, que es que al final salió Leo Jiménez. Mira que estaba yo contento por no verlo con Saratoga, pues va el muy chulo y sale con Medina. Pero bueno, página aparte, también salió Nico a aporrear un poco el bajo y eso lo compensó.

Hay que decir que todo el concierto se celebraba como homenaje al fallecido Javier Gálvez, manager de multitud de bandas de rcock español. Todos le rindieron muy sentidos homenajes.

Y antes de terminar quiero alabar una vez más los huevos de metal que tienen en el ayuntamiento de Alcorcón para traer a los geniales grupos que traen siempre a sus fiestas. Qué sea así muchos años, por Crom. No olvidéis que el sábado queviene toca Miguel Ríos. Los que podáis ir, no os lo perdáis.

Y ya no tengo nada más que decir, salvo, y como conclusión personal de la velada: Speed Metal a tope, la banda más dura. El grupo mas duro se llama: ¡MURO!



Hola gente. Aquí llega ya tito Khazum para dar su habitual segunda opinión de los hechos más relevantes del rock y el heavy metal. Esta vez será muy resumida, porque no creo que sea necesario comentar más de lo que ha dicho Nimendil.

En primero lugar salieron los Quinta Enmienda, que en su escasa media hora de actuación sorprendieron al poco público que allí se congregaba. Una actuación rápida, buena, y con confianza. Como ya ha dicho Nimendil se atrevieron con una versión de Manowar, que si no recuerdo mal era el "Master of the wind". La pena, el sonido.

Rápidamente salieron Mr. Rock dando una hora de buenas canciones, la mitad versiones, con un sonido limpio pero potente. Entre ellas estaban el "ojo del tigre" (Muy cursilona), pero que arreglaron con un íncreible "!!Alíate¡¡ !!Alza tu bandera¡¡ !!La nuestra es la del rock¡¡"


Tras una pausa de unos veinte minutejos salieron los reyes de la noche, Muro, a darle caña con todos sus temazos. Fue lo mejor de la noche aún cuando tocaron sus "pasuadas y tranquilas" baladitas. Un espectáculo increíble. Como anécdota graciosa, comentar que con el paso de la edad el movimiento de melena ya no es el que era, y no lo digo porque no moviera la cabeza...

Después salieron Saratoga, que a pesar de darle bastante tralla al asunto y de que la nueva maricona del grupo interactuara todo el rato con el amado público, no consiguieron dejarme igual de satisfecho que los Muro. Creo que las adolescentes buenorras quinceañeras que allí se agrupaban no pensaran lo mismo. Pero ya se sabe:
"Tiran más dos tetas que dos carretas".

Y por último los cabeza de cartel de la noche: Medina Azahara. Un grupo de heavy metal con toques de Camela. No se si será por los teclados y por la voz quejosa propia del canté andaluz. De todas maneras consiguieron dar un buen concierto tocando temas de su nuevo disco y los temazos de siempre. Fue una hora y media para cantar, saltar, dar palmas y disfrutar de la pasión que le ponía el tío de los teclados, que para estar en segundo plano se movía como el que más. Fueron los únicos que incluyeron un solo de teclados, de batería y de quitarra. !Genial¡

Pues esto es todo, antes de terminar solo quiero aprovechar este espacio para cagarme en el Google Maps. (Nimendil lo entenderá). También me gustaría romper una lanza por la organización de este tipo de conciertos que desde hace años, y a pesar de todas las críticas que recibe, se consigue poner en pie dando grandísimos resultados. !Enhorabuena¡

Ýa solo nos queda esperar una semana para oir el: "Buenas noches, bienvenidos !!HIJOS DEL ROCK AND ROLL¡¡ "

Hasta la próxima

jueves, 3 de septiembre de 2009

Noticias Frescas: Fiestas de Alcorcón

Buenas noches amigos. Hago esta breve aparición a estas horas para hablaros sobre las fiestas de una pequeña localidad madrileña (Alcorcón) que en estos dias tienen lugar. Las fiestas consisten en todo tipo de actividades ocio-culturales, capeas, fuegos de artificio y otras gilipolleces varias. Pero vamos a lo que de verdad nos interesa: los conciertos.

Y es que una de las actividades que organizan son unos conciertos gratuitos. Pensaréis: ¿gratuitos?. Sí amigos, pero esta vez gratuito y mierdero no van de la mano. Si en las fiestas de los dos ultimos años nos han podido deleitar con grupos de la talla de Stratovarius, Obús, Gwendal y Jethro Tull, este año, y a pesar de la crisis, no cae el nivel. Este año las estrellas serán Medina Azahara, Saratoga, Muro y Mr. Rock. !¿quién da más?¡



Pero eso no es todo amigos, si os parece poco, el Gran Miguel Rios dará un concierto el día 12 como traca final de las fiestas. Asi que en Sima de Rol no podíamos dejar pasar la oportunidad de ir y por su puesto de avisaros a todos los que buenamente podáis o queráis ir a pasar unas estupendas noches de rock&roll y de metal por el precio de nada.

Los horarios son:

-Sábado 5 de Septiembre, 20: 30h: Actuación de Medina Azahara, Saratoga, Muro, Mr. Rock y Quinta Enmienda (un grupo de la localidad)

-Sábado 12 de Septiembre, 22:00h: Actuación extraordinaria de Miguel Ríos en su gira de despedida.

Ambos conciertos son en los campos de futbol Urtinsa. Metro: Puerta del Sur (Línea 10 y 12)

Os adjunto el link por si queréis ver el programa al completo: http://www.ayto-alcorcon.es/portal/agendaeventos?detalle=21916


Si podéis. No os lo perdáis.

lunes, 13 de julio de 2009

HARD ROCK CALLING FESTIVAL, London, 27th June

Hard Rock Calling Festival no es un festival de Hard Rock. Es un festival producido por Hard Rock, la famosa cadena de restaurantes donde sirven hamburguesas de verdad y te rellenan la bebida tantas veces como quieras. Como curiosidad os diré que en el Hard Rock Café de Madrid tienen los zapatos con los que Michael Jackson bailó Thriller y que el día de su muerte miles de seguidores se reunieron en los alrededores del local para rendirle homenaje. Esto no viene a cuento, pero ha sido interesante estar en Londres durante el “Affaire Jacko”, una ciudad muy relacionada con el artista, y que se ha quedado sin los conciertos previstos antes de su muerte; los periódicos venían llenos de separatas especiales y titulares amarillistas.


El festival se viene celebrando desde hace cuatro años en Hyde Park (Oh, Hyde Park), un precioso y verde vergel del tamaño del Principado de Mónaco. Obviamente el festival no ocupa todo el parque, sino un recinto vallado bastante extenso dentro del mismo; la gente, muy astuta, preparó sus picnics fuera de las vallas y se sentó tranquilamente a escuchar (que no ver) el concierto. Sin embargo, por lo que pude observar, el sonido resultaba misteriosamente bajo en el primer grupo al que escuché, y aumentó ligeramente con Neil Young, aunque a mi modo de ver podían haberle metido algo más de potencia...


Y ya que menciono el nombre confesaré que yo estaba allí única y exclusivamente para ver a Neil Young. No me hubiera importado ver otros grupos, por supuesto, pero el concierto empezaba a las dos del mediodía (Oh my god!) y fuera del recinto había una de las ciudades más bellas de Europa por explorar. Así que, y puesto que de todo el cartel solo conocía a Pretenders, denostados ya y relegados a la peor hora del día, decidí entrar al recinto entorno a las siete. No sin ciertos problemas (empezó a llover cuando pretendía salir del hotel y encontrar una zona concreta de Hyde Park es como buscar una aguja en un pajar) llegué al emplazamiento cuando estaban a punto de terminar de tocar Fleet Foxes.

Y sin duda, la gente también estaba allí para ver a Neil. Paseaban y charlaban durante el concierto de Fleet Foxes; el sonido blando no llegaba al césped donde los ingleses, bien pertrechados descansaban en mantitas de cuadros y saboreaban fish and chips.
El concierto de Fleet Foxes, unos jóvenes con pintas de granjeros americanos llegados directamente de Seattle, admiradores (¿quién no?) de Bob Dylan y Neil Young, fue un buen momento para llenar el estómago con esta comida típica: patatas y pescado frito condimentado con tomate frito y mostaza. Mmm, delicioso.

Como suele ocurrir cuando se aproxima la hora clave, la gente se apretujó cual acordeón al borde del
escenario, lo que me dejó en una posición no muy lejana a este pero sin el espacio necesario para desarrollar correctamente mis necesidades vitales de respiración y movimiento muscular. Con todo, los ingleses tienen la peculiaridad de reservar un sitio en la arena para sus enormes bolsas y vituallas varias de festival, por lo que el aire corría más que en cualquier festival español.


Obviamente, como también suele ocurrir en estos casos, cuando salió el monstruo canadiense al escenario todos los males se disiparon ante un eléctrico hey hey, my my.
Como es propio de Young, el concierto continuó sin presentación o saludo alguno; sin palabras y entre algún cambio de guitarra, cada canción era recibida por el público con gritos de furor. Empezó la tanda acústica con Are you ready for the country?, y continuó con las mejores joyas del Harvest. El público emocionó con este disco del que a excepción de The needle and the damage done y Heart of Gold, dos canciones obligadas en su repertorio, no suele tocar en directo.
Para mí, la mayor sorpresa y emoción vino con Unknown Legend, una deliciosa canción del Harvest Moon, de la que nunca hubiera sospechado tener el placer de oir en directo.

Otros disco con protagonismo fue el Everybody Knows this is Nowhere, del que tocó la canción que le da nombre, la esperada Down by the river y la obvia Cinnamon girl.
Aparecieron también durante el repertorio el Chrome Dreams II, Freedom y una anecdótica de su último disco, Fork in the road. Neil iba tocando canciones que sorprendieron lo mismo que agradaron a un público fiel que coreaba las letras de cualquier disco, por antiguo o nuevo que fuera.

La apoteosis eléctrica culminó con Rockin’ in a free world, un estribillo interminable que mantuvo al auditorio en marcha durante más de diez minutos. Aunque la canción con la que se explayó fue Down by the river.
Llegado el momento de los vises, el público coreó un perfectamente pronunciado “Neil, Neil, Neil”.
Y la gran sorpresa de la noche vino con la aparición, previo parloteo con Neil, de Paul McCartney, el mismísimo. Es lo que tienen los conciertos en Londres, que siempre hay una celebritie rondando por ahí. Neil comenzó con los acordes de A day in the life de los Beatles, a cuyo ritmo entró Maccas, como apodan los tabloides ingleses al ex beatle, que con gestos histriónicos reverenció a Neil.


La escenografía y la “banda” fueron las mismas que las del año pasado en el Rock in Rio, unas extrañas letras que se iluminaban aleatoriamente para terminar formando el nombre propio de Young, un tótem indio y un enorme ventilador retro. La banda la componían Pegi, la polifacética mujer de Neil, que coreaba y tocaba el piano y el xilófono, Rick Rosas, un indio encamisado diestro en el arte del bajo y Ben Keith, más viejo que matusalén e imperturbable, como si estuviera tocando en el salón de su casa. Y tal vez sea eso lo que Neil consigue manteniendo una banda familiar y cohesionada en un escenario personalmente diseñado. Un acompañante vocal se unía a la banda, un curioso elemento con un aspecto físico entre Sabina y Calamaro, cuyo protagonismo se centró más en su sombrero negro que en su voz eclipsada por el matrimonio Young. El batería, Chad Cromwell, más joven que el resto, tuvo su momento de gloria en la presentación final de los miembros del grupo, pero sus palabras fueron inocentemente anuladas por un micrófono apagado.


El concierto terminó de manera sencilla, sin fuegos artificiales como lo hiciera el del año pasado en el Rock in Rio. El metro amplió su horario para esta noche de conciertos y el público abandonaba el recinto por los caminos de tierra de Hyde Park, entre cancioncillas y anécdotas, con la tristeza de que hubiera terminado, pero la satisfacción de saber que fue insuperable.

jueves, 2 de julio de 2009

Metalway 2009 - Sábado 27

Buenos días, amigos. Nimendil al habla. Aquí estamos de nuevo. Hoy nos toca la crónica del segundo día del Metalway. La dinámica será la misma que la de ayer: Primero yo, después Khazum y las fotos en orden de actuación de los grupos a lo largo del post. Así que allá voy con mis críticas.


DÍA 2: La calma y la tormenta

Para este segundo día nos lo tomamos con más calma. Aún así nos levantamos prontito para evitar colas en las DUCHAS MIXTAS. El primer día los dioses me bendijeron con la suerte de pillar una ducha con agua caliente. El segundo día los dioses estaban de resaca y pasaron de mí. Como comentó un colega de ducha, había dos grifos, el de agua fría y el de agua muy fría. Ya me gustaría a mi ver a los Manowar ducharse con un agua tan jodidamente helada.


El caso es que a la hora de apertura ya estabamos listos para comenzar. Mientras esperábamos a que abriesen las puertas, se oía a los Manowar ensayar desde el escenario. Hay que ver, así que después de todo también se levantaron prontito para preparar el show de por la noche. Pero se fueron antes de que abriesen y cuando llegamos allí ya se habían ido y estaban montando las cosas para el siguiente grupo. Estos siguientes eran HOLYHELL, uno de los grupos "apadrinados" por Joey DeMaio y su discográfica Magic Circle Music. Yo no había oido cosas suyas más que de pasada en la radio y me gustaron bastante. A pesar de seguir la fórmula de moda de "peludos + jamona de busto generoso", no eran uno de estos típicos grupos. Su cantante, que se presentó a si misma como María, tiene una buena voz que ya quisieran muchas para sí. La actuacióin estuvo bien y se marcaron una versión del Holy Diver muy satisfactoria. Habrá que seguir de cerca a estos chicos.


Después de la actuación de Holyhell, tanto ellos como Manowar iban a estar firmando en la carpa de firmas. Nosotros no teníamos nada para que nos firmasen, y sobretodo, no queríamos esperar una cacho de cola al solazo de los Monegros. Pero sin embargo si que nos acercamos a curiosear un poco. La primera anécdota de las firmas la protagonizó la primera fan que estaba allí esperando. En cuanto la dejaron pasar fue corriendo hacia los warriors of steel para que le firmasen las tetas. Hay una foto del momento en que Eric Adams está en ello. Después salió la muchacha más contenta que un niño con zapatos nuevos. De sus tetas firmadas no hay foto, porque aunque a ella no le importase, a mi, que soy todo un caballero, no me parece de buen gusto fotografiarle las tetas a una chica desconocida.


Después de ver como el efecto fan se extiende también entre los hijos del rock fuimos a ver al siguiente grupo, CANDLEMASS, que siguieron en la misma tónica que Holyhell. Montaron una cacho de bandera muy malvada, con una especie de angel satánico, pero luego eran unos tíos normales que hacían música normal.


A todo esto, hay que decir que este segundo día nos lo tomamos con más calma. Queríamos llegar vivos a Manowar y descartamos la idea de hacer como el día anterior. Esta vez pasamos de meternos en el bollo a saltar y vimos los conciertos como unos señores desde la sombra de la carpa. También comimos más decentemente, un kebab después del descanso de Candlemass y un perrito antes de Gotthard.


Pero antes de precipitarnos con Gotthard, hablemos de los grupos que tocaron entre medias. Los siguiente fueron PRIMAL FEAR, un grupo que me apetecía un montón ver. Si no hubieran tocado de 3 a 4 nos hubieramos metido a saltar, pero además era después de comer y no hubo ganas. De todos modos fue una buena actuación, muy digna de ser repetida en mejores circunstancias.

Los siguientes en saltar al escenario fueron PRETTY MAIDS. Soltaron buen rock and roll y nos dieron lo más parecido a lo que yo, desde que vi
esto, siempre he querido ver en directo: un duelo de guitarras. Fue un poco en plan parodia, pero, eh, fue un duelo de guitarras y me quedé más contento que la tía con las tetas firmadas por Manowar.


De los dos siguientes grupos recuerdo poco. Creo que hicimos una visita al campamento base, y cenamos, de eso estoy seguro y luego nos abastecimos de botellitas de agua para aguantar hasta Manowar en el centro. DARK TRANQUILITY eran un poco chillones y hacían bastante ruido, aunque tenían más pinta de trashers que de oscurillos. MOONSPELL si que iban más en plan rollito tiniebla, pero claro, la cosa perdía un poco al ser todavía de día.


Ya bien abastecidos, con tres botellines por cabeza para agunatar los tres cambios de grupo, nos metimos a tope en el sarao. Con el día ya muriendo GOTTHARD salió al escenario. Unos tíos muy rockeros y muy simpáticos. Además sus conaciones son muy cantables y se disfrutan bastante en directo. Fue una de esas actuaciones divertidas que dejan buen sabor de boca.


Ya con la noche cerrada llegó el turno de STRATOVARIUS. Unos Stratovarius reformados, después de los años de excesos y actuaciones rídiculas. Pero no dejaban de ser unos Stratovarius capados, sin Tolkki ni el bajista original. Hubo una época en la que a mi los Strato me molaron un montón. Cuando hacían esa música rápida de la hostia, mucho antes de todo este rollito Dragonforce que tan de moda está ahora. Pero esos Strato rápidos eran también muy crudos. El Episode, por ejemplo, es un disco con muy pocos arreglos. Sin emabrgo el grupo poco a poco fue metiendo más y más arreglos, hasta llegar a los límtes de ahora, en que abusan de ellos. El concierto fue como el último disco. No es malo, pero carece de fuerza, de garra. A pesar de todo tocaron algunos (pocos) de los temas clásicos, incluso el Speed of Light, y por eso me lo pasé bastante bien. Pero en fin, mi sensación fue esa, que no estuvo mal, pero que podía haber sido mejor. O mejor aún, podía no haber sido. Stratovarius es un grupo que tenía que haberse disuelto en su momento y no volver. Y si les daba la gana de volver tendrían que haberlo hecho con otro nombre. Porque estos no son los Strato que a mi tanto me molaban.


Después del blandito de Kotipelto tocaba un poco de lado oscuro, tocaba sentirse malos. Y ahí llegaron los IMMORTAL, con sus caretos pintarrajeados. La verdad es que tener que tragarme una hora entera de gritos satánicos no me hacía mucha gracia pero decidí afrontarlo con estoicismo. Y según avanzó la cosa se fue poniendo mejor. El batero le daba realmente bien y por lo menos ritmo no faltaba. Yo no salté ni coreé ni nada, pero me lo pasé bien. Al lado teníamos a los del pogo, que no era un pogo normal sino satánico, esto es que no se limitaban a empujarse, sino que se metían unas hostias de cuidado. Y levantaban a gente para moverla por encima del público. Nunca había visto eso. Por cierto, un saludo a mi colega, el que no sabía si era él o era yo al que habían levantado. También fue divertido corear cosas de Manowar mientras el tal Demonazz decía cosas malvadas.


Y también fue un buen concierto porque delante tenía una chica realmente guapa y muy simpática. Si no os importa, lectores, voy a aprovechar que escribo en un medio de gran difusión (je, je) para enviar un mensaje personal. ***A esa pequeña pelirroja tan guapa que estaba junto a mí mientras tocaban los Immortal. Yo era el tipo con barba y melena que te protegió de los empujones de los satánicos y que gritaba mensajes pro-Manowar. El mismo tipo al que abanicaste. Tú estabas con tu amiga coja, con un tipo alto que se parecía a Alice Cooper, con el que enseñó la camiseta de Los Suaves y con el colega que se mareó. Si lees esto quiero que sepas que me quedé prendado de tí, pero para cuando quise hablar contigo te habías perdido entre la marea metálica y no te volví a ver. Sin intención de que esto suene mal, me gustaría contactar contigo. Como ya saben todos por aquí, este es mi correo: nimendil@hotmail.com Y si no, ya te buscaré el próximo año o en el próximo concierto de Immortal, quien sabe xD*** Bien, pues después de este pequeño espacio para mis mensajes personales, que no deberíais haber leido a no ser que fueséis bellas chicas pelirrojas, seguimos con la crónica. Pero en serio, una chica preciosa.


Los satánicos se piraron y llegó lo que todos habíamos estado esperando: MANOWAR. Como debían haber estado probando todo por la mañana, ahora el montaje no duró mucho y no se hicieron de rogar. Salieron a tope, con sus clásicos más clásicos, con sus canciones sobre ellos mismos, kicking asses por todos los lados, derrochando carisma. Y no sólo hicieron sus canciones clásicas, sino todos sus clásicos, aquellos que los convierten en los tíos que mejor espoectáculo dan: discursos, coros, los invitables solos de DeMaio, mogollón de interacción con el público, incluso sacaron a un tío al escenario, una de las cosas que hacen los Manowar que más me gusta.


El discurso de Joey DeMaio fue genial, totalmente en español. Khazum grabó un video del momento. En el video también sale PlagaRock, el tío que salió a tocar con ellos. Hay que ver como tocaba el cabrón. Le dieron una guitarra y se puso ahí él sólo a hacer sólos y a tocar. Luego el Joey se le unió en un intento de tocar el Battle Hymns. Luego, eso ya no sale en el video, se unieron los demás y tocaron el Gods Made Heavy Metal. Y al final le firmaron la guitarra y se la regalaron. Como le dije en los comentarios del video, se la merecía, joder, porque lo hizo de puta madre. Un auténtico guerrero entre los hombres.


Y el show de Manowar continuó. Uno tras otro iban soltando temazos que todos cantabamos. Yo no paré en todo el concierto, estaba en éxtasis. Todas las fotos de Manowar son de Khazum. Yo ni me molesté en sacar la cámara. De hecho es que no bajé los brazos durante todo el concierto. Cuernos por aquí, puños por allá y sobre todo el sign of the hammer una y otra vez.


No podía faltar otro de los clásicos, Joey arrancando las cuerdas del bajo. Una a una la fue agarrando y ¡fwash! las arrancaba de un tirón. No se cual será su truco, aunque lo sospecho, pero el caso es que le queda bien al cabrón. Y al final de todo, el lamento de los reyes, el Crown and the Ring. Épico, espectacular, apoteósico. Con una cantidad de fuegos artificiales que ya querrían para si las fiestas de año nuevo. Y ya después saludaron, afirmaron que eran los mejores, que nosotros también, y que diesemos por seguro que volverían. Y se fueron, dejándonos a todos en trance. En verdad os digo, hermanos del metal, que este ha sido el espectáculo más grande que he visto en mi vida. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto como disfruté esa noche.


DÍA 3: El retorno del guerrero

Después del espectáculo vivido la noche anterior nos permitimos el lujo de amanecer un poco más tarde que los días anteriores. Aún así, a las 10 ya teníamos la tienda recogida y el armamento empacado. Así que abandonamos el lugar de acampada donde todavía descansaban muchos de los aliados de la noche y buscamos una sombra para esperar a Ki, que pasaría a recogernos con la nave nodriza sobre las 12. Mientras los troopers of metal iban retirándose nosotros matamos el tiempo jugando a las 20 preguntas, pero estabamos tan cansados que no hicimos muchas. Ki llegó, realizó una operación de extracción digna de los mejores comandos y nos pusimos en marcha, rumbo a la mansión Sima de Rol.


La anécdota de la llegada fue que casi duermo en el ascensor. Al volver de pasear a la perra el ascensor se quedó colgado entre dos pisos y no le dió la gana de moverse. Llamé por el pinganillo de emergencia y una simpática señorita me aseguró que enseguida vendría alguien a sacarme. Yo estaba muy cansado. Era ya pasada la una y había dormido menos de 9 horas en los últimos tres días. Lo único que quería era irme a la cama. Así que me senté en el suelo, me recosté en una esquina y me quedé frito. La perra se durmió a mi lado. Cuando llegó el tío del rescate nos encontró dormidos a los dos. Y ni siquiera había traido herramientas enormes ni sierras circulares. Abrió el ascensor con la mano.


Bueno, pues hasta aquí la crónica niméndila. Le paso el cetro de poder a Khazum, jinete del viento negro, que os contará su versión de los hechos.




Buenos días de nuevo amigos, hoy intentaré resumir más mi parte para que no os quedéis ciegos de tanto leer. Y espero que las fotos os amenicen el post.

Al día siguiente, ya con las energías renovadas, nos dirigimos de nuevo al recinto de conciertos para disfrutar de un nuevo día de metal. Pero sobre todo esperábamos que llegara el momento de la actuación de Manowar. Así que allí estuvimos Nim y yo, con nuestras camisetas de Manowar, todo el día, sin descanso, viendo a las bandas correspondientes.


El día empezó suave y melódico con apenas media hora de actuación de los Holyhell, un grupo de la discográfica de Manowar. A mí personalmente me parecieron buenos, tenían el buen ritmo de Rhino, ex-batería de Manowar y una voz potente como la de la vocalista femenina del grupo. Supo a poco. Enseguida llegó al escenario Candlemass, según el folletito del festival, un grupo de doom metal. ¿Doom metal? A mí me sonó al metal clásico de toda la vida. No me gustaron tanto como Holyhell pero estuvieron bien.


Después, en las horas más calurosas del día, actuaron Primal Fear y Pretty Maids. En mi opinión ambos grupos se merecían otros horarios, en el que los pudiéramos disfrutar más. Ambos dieron lo mejor de sí mismos, haciendo participar al público, amenizando en todo momento la actuación y ofreciendo buena música; hay que tener en cuenta que a pesar del calor, consiguieron reunir a un numeroso puñado de seguidores. Aunque ambos me gustaron quizá me quedo más con Primal Fear y con su “16:6”, que me encantó aún más en directo que cuando la había escuchado anteriormente.


A continuación llegaron Dark Tranquility y Moonspell, dos grupos de death o dark metal. Creo que ya he dicho anteriormente que no me gusta este tipo de música. No es que me parezca desastrosa, sino que no le veo la garra y la vitalidad que la música debería de tener. Ninguno de los dos me hizo cambiar de opinión al respecto. Aunque sería mejor preguntarles a sus fans que les pareció su actuación. Desde luego a mí no me llamaron la atención.


Y cuando el sol comenzaba a caer en ese maldito páramo inhóspito comenzaron a aparecer los grandes grupos. Primero fueron Gotthard, que liderados por Steve Lee y acompañados por los guitarreos de Leo Leoni nos trajeron su rock melódico pegadizo y lleno de coros en los que pudimos participar. Fue uno de los mejores grupos que había escuchado ese día, y sobretodo el más alegre. Me quedo con el “Anytime, Anywhere” y por supuesto con el “Lift U up”. Como anécdota queda que casi cojo la púa que me lanzó Leo Leoni y que rebotó en la palma de mi mano.


Tras los suizos vinieron Stratovarius, que se presentaban en sociedad una vez más, después de haber superado, o eso parece, la crisis interna y polémica que vivieron hace algún tiempo. La verdad es que yo tenía las esperanzas puestas en la actuación de Startovarius esa noche, pero tengo que decir que me decepcionaron. Y no soy el único que lo piensa, ya que entre el público surgían de vez en cuando gritos de “Timo ca****” y otras cosillas más. El concierto fue soso, sin interactuar con el público, ni siquiera Timo. Y salvando el “Hunting high and low”, el “Speed of Light” y el “A million lightyears away” su actuación fue tirando a mediocre para un grupo con la trayectoria de Stratovarius. En él nos ofrecieron además canciones de “Polaris”, su último disco. Se hizo eterno. En este caso Nimendil y yo estuvimos a punto de coger una de las baquetas.


Por último, y antes de Manowar, les tocaba a Immortal dar su granito de arena. Estaba convencido de que este grupo de death metal, cuyos componentes cantan con sus caras pintadas, no me iba a gustar. Es más estuve todo el día pensando que los podían haber puesto por la mañana. Pero la verdad es que luego, al verles actuar, me hicieron cierta gracia y me gusto el ritmo que le daban a sus temas. No conocía ninguna, ni se hacían entender, pero no estaban mal del todo. Además es muy gracioso ver a esas mariconas pintarrajeadas que van de tipos duros y que cantan rodeados por fuego. (Seguro que luego van a su casa y a jugar con sus barbies). Si Joey DeMaio les pillara… También me llamó la atención la forma más rara que tenían sus más adeptos fans de celebrar sus canciones: saltando y chocando unos contra otros de una manera poco cortés. Como alternativa estuvo bien, eso sí, las dos últimas canciones estaban llenas de falsos finales que volvían a empezar una y otra vez llegando a ser extremadamente pesadas.


Y por último, llegaron los Manowar. A esas alturas de la noche, yo estaba de nuevo destrozado. Pero fue oír los primeros acordes de Manowar y fue como si ya no sintiera nada, solo la música. Era ligero, estaba como hipnotizado. Fue impresionante. Los Manowar empezaron con artillería de la buena como el “Call to Arms”, el “Brothers of Metal” o el “Kings of metal”. Todas cantadas y coreadas a grito pelao por todo el público acompañando a Eric Adams. Me es difícil describir con palabras como fue la actuación de Manowar; fue algo fuera de lo normal, impresionante, orgiástico. Nunca había visto algo tan espectacular, ni había sentido tantas cosas a la vez en mi vida. Ni siquiera con Queen.


Como ya es tradición tras un breve solo de Joey DeMaio, subieron a un fan para tocar la guitarra con ellos, en este caso PlagaRock, como ya habréis visto en el vídeo que hice. La verdad es que el chaval hizo un buen recital y no se amilanó al estar ahí arriba ante tanto fan del true heavy metal. Se ganó la guitarra que le firmaron y le regalaron.


La actuación de Manowar seguía, llegaron el “Battle Hymn” y el “Warriors of the World”. Para entonces yo ya estaba afónico y fuera de mí. Y para cerrar la actuación un apoteósico final con “The Crown and the ring” mientras un bonito espectáculo de fuegos artificiales y otros útiles de pirotecnia adornaban el cielo. Quizá eché de menos el "Swords in the wind" o el "Figthing the world" pero es que con la cantidad de temazos que tiene Manowar, siempre acabaría faltando alguno. Os repito que su actuación fue algo maravilloso, algo mágico; solo por esa actuación ya había merecido la pena todo el viaje, y yo lo volvería a repetir. ¿Cuándo es el próximo concierto de Manowar? Ahora sí que ya me puedo morir.





Bueno lectores, pues eso es todo por mí parte. Gracias por vuestra atención y un saludo.


Y como Khazum hizo un buen reportaje gráfico de los Manowar vamos a lanzarlas todas seguidas, una ráfaga de metal, en exclusiva para vosotros.


















¡¡¡Viento neeeeeegrooooooooooo...!!!


¡¡¡...fueeeegooooooo...!!!


¡¡¡...y acerooooooooooooooo!!!

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