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sábado, 11 de julio de 2009

Zábado Zombie (23): Apocalipsis

Akí Ki, caótico maligno. Después de haberle arrancado los teclados de las manos a Nimendil y de haber fregado un poco la sangre de las paredes, he conseguido cortarle la cabeza y pincharla en un palo afilado. Todos aquellos interesados en verla, podéis venir a mi cueva, donde esta adornando la última pared que tenia vacía... si, es un cabozón de mucho cuidado. Lo dicho, aquí tenéis vuestro Zábado Zombi... o lo que queda de él.

Cuando Anna entró en la casa, armada con el bate en una mano y una botella en la otra, con el estado de máxima paranoia activado, no descubrió nada. Cuando se asomó suspicazmente al salón estilo americano* de la planta baja, tirando la botella por delante y gritando ¡Cäbronen de los güebôs! ** tampoco encontró nada. Y lo dejó todo perdido de vodka. Mas mosca que una burra con tábanos en una cuadra sucia, decidió subir las escaleras hasta el piso superior. Agarró el bate con las dos manos y, siempre alerta, le pegó una increíble patada a la puerta de la única habitación que había. No pasó nada. Bueno, miento. Anna se torció el tobillo y la puerta siguió cerrada. Así que Anna giró el picaporte y abrió la puerta. No había nada, no encontró a nadie. Parecía todo seguro. Demasiado seguro.

Pero que se le iba a hacer. Anna metió todas sus posesiones en la casa, sacándolas de la furgoneta. Entro y cerró la puerta. Tabicó las ventanas del salón estilo americano*** con los muebles que encontró. Se hizo algo de cena en el microondas, donde ese algo era una pizza a medio descongelar que encontró en la nevera. Luego subió arriba y se disponía a dormir cuando una pequeña y azul lucecita parpadeante le llamo la atención. Era un ordenador portátil con algo más de la mitad de la batería. Anna pensó: ¿Quê c0g0n€s me pasá? Ántes era capaz de öler un ôrdênadôr encêndidö a diêz metrôs a la rêdönda... Buenô, vôy a ver si êncuentrö el örigên dê esta pûtä plagä...**

Anna introdujo en el buscador la dirección que todo friki sabe que contiene la mayor parte de la información del planeta. Cuando llegó a simaderol. blogspot.com, encontró lo que buscaba.

La plaga Zombi se ha extendido por todo el planeta con una rapidez increíble. Ha afectado a la mayoría de la población, aunque algunos supervivientes todavía resisten. Los miembros de la Sima, protegidos en su isla, hemos sobrevivido todos. Bueno, todos excepto algunos de los clones de Bano, que se encontraban en no se sabe muy bien qué misión secreta con el nombre en clave “Tanga de Lulú”. Estamos organizando una extracción de emergencia. Todo el que lea esto, debe dirigirse a las torres KIO antes del día 3 de madrugada. Estaremos esperándoos.

Las torres KIO. Bien, eso no era problema. Tardaría una hora en llegar con la furgoneta. Siguió leyendo por curiosidad, hacia mucho que no podía leer el blog por haber estado ocupada con Patrick y eso. Lo que encontró la dejó de piedra. Allí estaba ella. Bueno, no exactamente ella, pero si su historia. Al menos desde las doce de la noche del día anterior. Estaba todo lo importante, aunque habían omitido algunos detalles personales de cuando fue al baño y se cambio los calcetines. Miró a su alrededor, buscando cámara ocultas. Esto bien podía ser un broma pesada de los simaroleanos, siempre daos a este tipo de cosas, en especial el esquizoide de Ki... Pero no. Era imposible. Ella había matado, le había salpicado la sangre de lo no muertos y de los que ya no estaban vivos... Y esta gente lo había contado todo.

En medio de sus pensamientos apareció una nueva entrada. Quizá dijeran algo más sobre la recogida.

Akí Ki, caótico maligno. Con ustedes, una nueva entrega del Zábado Zombi. Ya sé que parece algo cruel en estos tiempos que corren, pero la publicación debe continuar. Además, hoy es el cumpleaños del blog, y bueno, tenemos un golpe de estado para celebrarlo. He conseguido erradicar definitivamente a Nimendil del Zábado Zombi. Ahora soy yo quien controla a Anna ¡¡¡bwahahahaha!!!!

Êstô nô puêdê êstar pasandô. ¿Êstôy ên un blôg êscrtiô pôr frikis pêrvêrtidôs y dêgênêradôs? ¿Sôy rêal? ¿Quê êstá ôcurriêndô?**

La pobrecita Anna entró en la casa abierta. Cuando entró en la casa, armada con el bate en una mano y una botella en la otra, con el estado de máxima paranoia activado, no descubrió nada. Cuando se asomó suspicazmente al salón estilo americano* de la planta baja, tirando la botella por delante y gritando ¡Cäbronen de los güebôs! ** tampoco encontró nada. Y lo dejó todo perdido de vodka. Mas mosca que una burra con tábanos en una cuadra sucia, decidió subir las escaleras hasta el piso superior. Agarró el bate con las dos manos y, siempre alerta, le pegó una increíble patada a la puerta de la única habitación que había. No pasó nada. Bueno, miento. Anna se torció el tobillo y la puerta siguió cerrada. Así que Anna giró el picaporte y abrió la puerta. No había nada, no encontró a nadie. Parecía todo seguro. Demasiado seguro.

Pero que se le iba a hacer. Anna metió todas sus posesiones en la casa, sacándolas de la furgoneta. Entro y cerró la puerta. Tabicó las ventanas del salón estilo americano*** con los muebles que encontró. Se hizo algo de cena en el microondas, donde ese algo era una pizza a medio descongelar que encontró en la nevera. Luego subió arriba y se disponía a dormir cuando una pequeña y azul lucecita parpadeante le llamo la atención. Era un ordenador portátil con algo más de la mitad de la batería. Anna pensó: ¿Quê c0g0n€s me pasá? Ántes era capaz de öler un ôrdênadôr encêndidö a diêz metrôs a la rêdönda... Buenô, vôy a ver si êncuentrö el örigên dê esta pûtä plagä...**

Pero Anna había sido descuidada. No había registrado los baños. Eso no importaba, los zombis no estaban allí. Tampoco había registrado la leñera. Eso no tampoco importaba, la casa no tenia leñera. Lo que si importaba es que Anna no había registrado el cuarto de la ropa sucia. Si lo hubiera hecho, habría descubierto a Mamá Zombi con Papá Zombi y sus tres hijitos zombis y habría acabado con ellos a batazo limpio. Lo bueno es que alguien los había encerrado antes y había bloqueado la puerta, clavándola con clavos, posiblemente salidas de una maquina lanza clavos, por la precisión de su colocación. Así que no pasó nada. Anna se fue a dormir tranquilamente y se despertó al día siguiente.

¿Qué hará Anna ahora? Decídanlo ustedes en los comentarios, querid@s lectores


Miërda. Ës vërdad quë nô rëgistré ël cuartô quë ëstaba clavëtëadô, përô parëcë quë nô më va a pasar nada hasta mañana. Buënô më iré a dôrmir un ratô, quë lô nëcësitô.**

Y entonces Anna se fue a dormir. Quizás un poco demasiado pronto. Una nueva entrada apareció justo cuando ella cerraba su ordenador. Y estaba tan cansada que no se dio cuenta.

Hemos averiguado el motivo de la rápida propagación de zombismo. Se propaga a través de la sangre de un zombi, así que procuren no aplastarlos, cortarlos ni atropellarlos. Solo es necesaria una ínfima cantidad para que se produzca el contagio. La enfermedad se desarrolla en 1D20 horas. Si ven a un zombi, corran lo más rápido posible y mantengan la calma. Pronto iremos a buscarles. Y mataremos a los zombis con cargas de profundidad.

Pobre Anna. Ella había cortado, machacado y atropellado a los zombis. Pero no fue su culpa, fue la culpa de los lectores de Sima de Rol, que no preguntaron qué clase de zombismo era el que los atacaba. No todo sale en las crónicas de Khazum. Hay cosas que solo revela el sentido común. Así que aquí termina la historia. A la mañana siguiente Anna se despertó. Bueno, al menos se levantó. Como una zombi. Y solo tenía una cosa en mente: ¡Cêrëbrôs!

Fin de la historia.


* Dícese del salón unido a la cocina propio de toda serie americana digna de tal nombre.
** En finés, el original
***Ver *

Para todos aquellos que quieran verme muerto, o por lo menos saber que fue de Anna, hay que decir que ella fue especial. No la habían mordido, nadie se intentó comer sus intestinos y, al fin y al cabo, era finesa y estaba buena. Además, mantenía parte de sus funciones cerebrales, por lo que se erigió como líder zombista de la capital y aplicó sus conocimientos para atacar las torres KIO en la madrugada del día 3 de Enero al frente de una horda de zombis, sino la más grande, si la más organizada hasta la fecha. Sólo se pudieron salvar 3 personas de los aproximadamente 3000 supervivientes que esperaban la extracción. Murieron muchos clones-soldado de Bano, se necesitaron 3 meses de intensa actividad industrial para reponerlos. La última vez que se vió a Anna, un misil tierra-aire inteligente estaba grabando como corría justo antes de explotar. Hay que decir, que zombi y todo, todavía estaba muy buena.

PD: Este blog cumple años hoy. No se cuantos ni me importa, no hay nada como quitarle su entrada a un redactor y crer un poco de caos para favorecer la entropía y la muerte térmica del Universo para celebrarlo.

sábado, 27 de junio de 2009

Zábado Zombie (22)

Buenos días, amigos frikis. Hoy, como podéis suponer, no hay Zábado Zombie. Ya sabéis que los posts del ZZ los escribo el viernes anterior o incluso el mismo sábado, para daros tiempo a que desarrolléis buenas ideas hasta el último instante. Y como ya os dijimos, hoy no estoy aquí para escribirlo. Ahora mismo, mientras este post se publica, yo estoy amaneciendo en las cercanías de Zaragotham, en el recinto del Metalway, después de ver ayer a Twisted Sister, Motorhead y Warlock. Y cuando tú, lector poco madrugador, leas esto, yo estaré rezando mis oraciones a Odin, preparándome para ver a Manowar esta noche.

Así que la historia de Zábado Zombie continuará el próximo sábado.

Hoy, para no perder el día (vosotros, recordad que yo estoy viviendo el metal) voy a recordaros una cosa:

Los zombies no son divertidos. Muchos de vosotros seguro que desearíais despertar un día y descubrir que el mundo tal y como lo conocíais ha sido arrasado por la marea zombie. Reconozco que la idea es sumamente atractiva, pero no hay que olvidar que una invasión zombie no es como una partida de rol. Si los no-muertos te cazan no te puedes hacer otro personaje, no. Si te cazan estás frito. Te convertirás en uno de ellos y pasarás a engrosar las filas del Partido por la Liberación Zombie.

Por eso os advierto. No os toméis lo de los zombies a risa. Desterrad los prejuicios de vuestra prepotencia humana. Recordad que con zombies de por medio nosotros no somos más que una cosa: comida.

En la guerra por la supervivencia después del holocausto zombie nosotros seremos las presas, huyendo de los amos del mundo, de los líderes evolutivos del planeta: los zombies. Y a ellos debemos temer.


Así que rezad a los dioses para que no llegue nunca el día Z porque, aunque sería mejor que Skynet, no sería algo bueno. Y por si acaso, estad preparados.

sábado, 13 de junio de 2009

Zábado Zombie (20)

Aquí Ki, caótico maligno. Después de secuestrar a Nimendil y darle una soberana paliza, me dipongo a okupar su puesto al frente del Zábado Zombie. El problema es que antes de que hicieran efecto los somníferos, el c***** de él se las arregló para patearme la huevera y por eso la entrada no ha salido a las 9:00, ya que me encontraba en el hospital y he aprovechado para hacerme con la última versión del Pentotal que... bueno, eso otro día, pequeños frikis. De todas maneras, creo que es el Zábado que más pronto ha salido.

Y ahora a lo nuestro, a pervertir jóvenes mentes inmaduras para convertirlas en mis esclavos persona... Ah, no que esto es el Zábado Zombie, toca hablar de Anna y sus tribulaciones. Con ella os dejo, pervertidos.


Anna estaba desesperada. Nadie contestaba a sus llamadas, no sabia el alcance real de la infección y para colmo, estaba atrapada en un accidente múltiple en mitad de la autopista. El edificio más cercano al que podía acceder andando era uno bajito, con muchas luces de neón resplandeciente, que se encontraba al otro lado de la carretera. Tenia todo el aspecto de una casa de citas, no esa no era la palabra en castellano, pero ahora no podía recordarla. Y estaba tan cansada… Encontrarse sola, desprotegida y con la horrible sensación de haber matado a su compañera de habitación persiguiéndola desde lo más profundo de su mente, solo mantenida a raya por la extremada tensión a la que había estado sometida. Los zombies muertos del local no eran tan importantes, al fin y al cabo, ya habían dejado de ser humanos, aunque aún le dolía haber tenido que matar a Paavo. Pero matar a las únicas personas no infectadas que había encontrado hasta el momento en un arrebato de locura... "La próxima vez tendré que asegurarme antes" pensó amargada.

Bueno, no era momento de lamentaciones, estaba en mitad del accidente. Aunque el sentido común le indicaba que era mejor dar la vuelta y buscar un camino alternativo, la posibilidad de que hubiera algún herido necesitado de ayuda le hizo bajarse de la furgoneta. No acababa de dar dos pasos cuando en ese momento uno de los camiones que se veían al final de vehículos siniestrados explosionó, haciendo que se resquebrajase el cristal delantero de la furgoneta y que volasen fragmentos variados a lo largo de toda la autopista a pesar de la distancia. En medio de la confusión, Anna vio salir entre las llamas una figura humana, o al menos humanoide, que avanzaba tambaleante hacia ella, ignorando el fuego que le rodeaba y que parecía consumir su carne volviédola liquída. No emitia ningún sonido y su avance era lento, pero continuo.

“Maldìtên câbrönen,(*) están por todas partes” pensó Anna antes de subirse a la furgoneta, dar media vuelta y salir de allí quemando neumáticos. Por el camino, tomó la primera desviación que encontró y entró en un área residencial. Aparcó enfrente de un chalet que tenía la puerta abierta. Apagó las luces, el motor y quitó la llave. Sacó el bate y se puso a reflexionar mientras lo acariciaba lentamente.

“¿Qué hago ahora?”


(*) En finés, el original

sábado, 6 de junio de 2009

Zábado Zombie (19)

Buenas tardes, amigos frikis, bienvenidos una vez más a Zábado Zombie, la sección con hora de publicación más aleatoria de Sima de Rol. Hasta hoy. No porque la hora de publicación de esta sección vaya a ser a partir de ahora más uniforme, sino porque ayer presentamos nueva sección y habrá que ver como sale la cosa.

Centrándonos en los zombies, el post de hoy no va a ser novelado. Esta decisión fue tomada al ver la poca colaboración de la semana pasada, lo poco que se dijo en las pocas colaboraciones y en la poca gracia que hizo mi guiño a Watchmen.

La cosa es que hace una par de entregas estuvisteis la mayoría de acuerdo en que había que salir de Madrid. Pero nadie propuso un sitio concreto. Se sugirieron moteles, pensiones y demás sitios sórdidos y baratos, pero nadie dio unas coordenadas exactas. Además parece que todos habéis preferido ignorar las declaraciones de Anna sobre lo cansada que estaba y el sueño que tenía, mezclado además con una resaca de grado leve, ya que estuvo bebiendo hasta las doce.

La entrega de hoy, por lo tanto, esta destinada a pensar que hacer, como debería Anna continuar su aventura. Analicemos (el verbo analizar no tiene nada que ver con las prácticas sexuales de Bano Tuk) la situación:

Anna es perfectamente consciente de lo que pasa. Hay una plaga zombie. No se sabe por qué, la gente se ha infectado de alguna cosa que les imbuye un ansia irreflenable de comer carne no infectada, además de generarles horribles pústulas y deteriorarles la piel. Cada vez parece haber más infectados. Nadie le coge el teléfono: ni sus amigos ni los servicios de seguridad y emergencias. Por eso ha decidido huir de Madrid.

La A6 parecía la opción más lógica por ser la salida más cercana a su anterior ubicación, el colegio mayor San Will Eisner, pero ahora se han presentado dificultades (aparte de que hay desacuerdos en esta decisión).

Lo que os pido para esta semana es que analicemos cual es la mejor ruta de escape en esta situación. ¿Hacia dónde ir? ¿Hay alguna zona especialmente segura? Que fluyan las ideas.

Y no olvidéis que Anna no es un uruk hai: tiene que dormir.

Como siempre, poned vuestras ideas en los comentarios y a ver que sacamos para el sábado que viene.

Y otra cosa, a partir de hoy, el ZZ se declara post aleatorio. Se publicará el sábado, eso seguro, pero a la hora a la que sea posible, unos días será antes y otros después. Se que os gustaría que fuese tan puntual como las entradas del resto de la semana, pero ¡ah, amigos! es lo que tiene el directo. Espero que sepáis entenderlo, no soy una máquina (que más quisiera).

sábado, 30 de mayo de 2009

Zábado Zombie (18)

Hola, amigos. Os estaba esperando. Venga, vamos allá.


Diario de Anna. 1 de enero de 2009.

Un cadaver humano en el callejón. Marcas de neumáticos sobre su estómago. No parecía estar infectado, pero estaba muerto. Alguien lo había atropellado. No creo que fuese una de esas cosas. No creo que puedan conducir, cuando casi no pueden ni caminar correctamente. Temo a esta ciudad. He visto su verdadero rostro.

Decidí salir de Madrid lo más rápido posible. Metí mi mochila en la furgoneta y busqué la salida más cercana hacia alguna autopista. No he llegado muy lejos. Un accidente masivo bloquea la carretera. No hay nadie vivo, así como tampoco he visto a nadie vivo en el trayecto.

Tengo hambre. No me atreví a bajar a la cocina del colegio a por comida. Había fiesta en la planta baja y me dio miedo que estuviesen infectados. Está amaneciendo y estoy muy cansada. No sé que hacer. He estado llamando a mis amigos y compañeros. Ninguno contesta. He llamado a la policía. Línea ocupada. El 112 no da señal. No me atrevo a llamar a mi familia. Temo enterarme de algo horrible.

La carretera está bloqueada y no puedo seguir en coche. No sé que hacer. Estoy muy cansada.


He actualizado el mapa con la situación actual de Anna. Turno de declarar acciones. Cualquier pregunta (relacionada con esto, las otras, a mi correo) es bienvenida.

sábado, 23 de mayo de 2009

Zábado Zombie (17)

Buenos días, amigos frikis. Vamos con nuestra historia de los sábados. Siento no haber estado aquí el sábado pasado, pero es que estaba partiéndoles las piernas a los de la compañía telefónica por haberme dejado sin internet.


- Hola, cari.

- ¿Que tal amor? Pasa, pasa.

- Bueno, estoy deseando ver que es eso tan especial que tienes para mí.

- Con calma, tenemos toda la noche por delante.

- ¿Y tu compañera?

- Se ha ido por ahí a una fiesta así que no volverá hasta mañana. Así que vamos a...

- Espera, ¿y las uvas? Son casi las doce.

- ¡Que le den a las uvas! ¿Que prefieres comerte las uvas o comerme a mi? Además, mira lo que tengo. He traido sirope y estos juguetitos...


Minutos después, en la habitación 32A del colegio mayor San Will Eisner se vivían torridas escenas que no describiremos aquí para que este siga siendo un blog blanco y para toda la familia. Pero si describiremos lo que pasó un poco más tarde, una media hora, en medio de otro momento rebosante de ardorosa pasión.

Con un ruido brusco se abrió de repente la puerta. Una figura oscura se recortó contra la luz del pasillo. Los amantes, pillados in fraganti, no tuvieron tiempo ni de protestar.

- ¿Pero qué coj...?

La figura de la puerta se abalanzó sobre ellos blandiendo un bate y lo descargó con furia sobre sus cabezas. Una y otra vez, hasta asegurarse de que estuvieran bien muertos.

Dos pares de ojos inertes contemplaron como la chica del bate se cambiaba de ropa, recogía varias cosas de la habitación, las metía en una mochila y volvía a salir, como si nada hubiera pasado.


Vuestro turno de nuevo, amigos. He actualizado la ficha.

sábado, 16 de mayo de 2009

Zábado Zombie (16)

Por un pequeño problema en la cueva de Nimendil con las conexiones a la matriz cibernética, este sábado no ha podido haber Zábado Zombie. Disculpen (otra vez) las molestias.

sábado, 9 de mayo de 2009

Zábado Zombie (15)

Buenas tardess, amigos frikis. Como hoy estábamos con lo de las RCLTG, he dejado el ZZ para la tarde. Si, no pensaríais que ibamos a olvidarnos de nuestros queridos zombies ni de nuestra pequeña goticuela finlandesa. Claro que no. Así que vamos a avanzar un poco más en la historia. Aunque tampoco mucho, la verdad, que se que hoy entre la conferencia de Ximi y el Expomanga váis a estar muy ocupados.


Todo parecía tranquilo en el exterior del Willy. Demasiado tranquilo. Por si acaso, Anna no fua hacia la puerta principal, sino hacia la entrada lateral, para subir directamente a su habitación, sin pasar por el vestíbulo y la sala de fiesta, donde estaría todo el mundo, en la fiesta de fin de año del colegio. No se encontró a nadie y subió por las escaleras. Desde la zona de la fiesta se filtraba algo de música, la típica canción de Aqua de hace ya varios años.

Subió hasta su piso. No se había cruzado a nadie, aunque no estaba todo en silencio y se oía a gente por ahí, entregados a lo que podía ser o simple juerga o, en el peor de los casos, o ataques de ira vírulentos. Sensatamente, Anna prefirió no acercarse a investigar.

Y llegó a su habitación, por fin un sitio seguro, un remanso de paz y sosiego. Pero mientras sacaba la llave oyó algo, ruidos detrás de la puerta. Anna mantuvo la calma, lo más probable es que fuese Laura, su compañera de habitación, entregada al fornicio con su novio. ¿Pero y si no lo era?

Las escenas presenciadas esta noche volvieron a aparecerse ante los ojos de Anna, como recuerdos de una pesadilla.


Está bien. Turno de describir las acciones. Vale, ya sé que el día anterior ya dijísteis lo del cuarto y lo de cambiarse de ropa, pero es que os precipitásteis. Antes había que llegar hasta la habitación.

Cuando describáis las primeras acciones lógicas, pondré en un comentario lo que véis o lo que pasa, para que podáis seguir describiendo nuevas acciones para el sábado que viene. Y ya sabéis, preguntad con toda la confianza con la que se le puede preguntar a un master.

Y os dejo ya, que nos vamos a ir a dar una vuelta por el Expomanga. Si váis esta tarde, buscadme: barba, coleta y camiseta de watchmen.

sábado, 2 de mayo de 2009

Zábado Zombie (14)

Buenos días, amigos frikis. Vamos con una nueva entrega de esta historia que hacemos entre todos. Pero antes de empezar, una aclaración: Anna ya se ha pispado de que está inmersa en un holocausto zombie. No sabe las proporciones de la catástrofe, pero se huele que ella por lo menos está bastante metida. De todas las personas a las que se ha cruzado después de las campanadas, sólo el hortera de su ex era todavía humano (si es que a un cani se lo puede llamar humano...)

Ayamay, mi querido y beligerante amigo, antes de alunizar sobre la tienda de armas, hay que localizarla. Las estudiantes de intercambio no suelen saber donde se ubican las armerías.

Otra aclaración: creo que yo no dije en ningún momento que las llaves fuesen de una furgoneta Volkswagen, sólo cité la marca. Ahora lo gracioso sería que el heavy tuviese un Beatle rosa.



¡Buip-buip! ¡Buip-buip! -Allí, por fin, estaba aparacado el coche. No le había costado mucho dar con él en las calles cercanas. Pero cada vez había más gente infectada, moviendose hacia ella con sus andares tambaleantes, y Anna se estaba empezando a poner nerviosa. Era fácil esquivar a uno de ellos, pero sería más complicado esquivar a una veintena. Y verse rodeada podía ser fatal. No le había costado acabar con los músicos porque además de infectados probablemente estuviesen también borrachos, pero sería mucho más dificil acabar con toda una docena de esa gente si la estuvieran rodeando.

- Maldita sea, necesito un arma, no voy a llegar muy lejos con este bate.- Pensó Anna en finés.- Si al menos supiera donde hay una armería en esta ciudad... es una pena que las estudiantes de intercambio extranjeras no sepamos estas cosas. Joder, deberían darnos un folleto informativo en la universidad.

Corrió hacia las luces intermitentes. El coche resultó ser una Volkswagen Transporter negra. Se metió dentro y cerró corriendo las puertas. En la parte de atrás había un par de amplificadores y unas cajas de guitarras. Era la furgo del tipo del sonido de la sala La Mazmorra. Sin pensarlo más, arrancó y puso rumbo hacia el Willy.

La furgoneta se deslizaba por las calles, entre un incipiente y creciente caos. La gente infectada vagaba sin rumbo y cada vez parecía haber más. De vez en cuando se veía a algunos no infectados corriendo por sus vidas. Anna pisó a fondo y se alejó de ellos. Los primeros no infectados que vió eran un grupo de neonazis que pateaban un cuerpo caido en el suelo. Curiosamente no parecia ser un cuerpo infectado, porque chillaba con cada golpe. Esto puso a Anna en estado de alerta y la hizo darse cuenta de que en estas condiciones cualquier encuentro podría ser peligroso, independientemente del grado de infección.

Las calles no presentaban ningún tráfico, por lo que no le costó llegar a la zona de los colegios. Sólo tuvo que realizar un desvío: un coche dañado estaba cruzado taponando la calle. Este fue el momento crítico de la noche. Anna vió a los tripulantes del vehiculo al lado de este. Un hombre yacía en el suelo, a un metro escaso de la portezuela del conductor. Una mujer elegante, vestida de fiesta, pero presumiblemente infectada, estaba sentada a horcajadas sobre el hombre, y con horror, Anna vió que estaba mordiendo su pecho ensangrentado. Cuando las luces de la furgoneta iluminaron la escena, la mujer alzó la cabeza. Su cara aparecía toda cubierta de sangre y un rugido surgió de su boca.

Anna echó marcha atrás y tomó un desvió por otra calle. No paró hasta llegar al colegio, aterrorizada aún por las cosas que había visto. No tenía llaves de la valla del parking, así que tuvo que aparcar fuera. Todo parecía tranquilo.


Bien. Vuestro turno, amigos. Vosotros diréis. Preguntad lo que queráis y lo que necesitéis saber sobre la situación. Y recordad: declarad acciones coherentes.

sábado, 25 de abril de 2009

Zábado Zombie (13)

Bueno, bueno, bueno, queridos amigos frikis, ¿qué os parece? Esto de publicar los sábados a las 12:00 es estupendo. Aquí estáis todos más o menos despejados, ya nadie se retrasa ni nadie deja de venir. Ni siquiera podríamos decir quien es víctima de la resaca del guerrero y quién no. Tranquilos, que para eso estamos. Lo importante es que estéis cómodos. Una vez más: de nada.

Pero esta semana, a diferencia de la anterior, la verdad es que no os lo habéis currado mucho, ¿eh? Ha habido sólo un par de acciones. Pero bueno, suficiente para trabajar sobre ellas en el capítulo de hoy.

Pero antes: a ver, Ayamay, entiendo que la opción de ir a pillar armas te excita hasta límites insospechados, pero hombre de dios, las cosas hay que hacerlas en orden. Y sobre todo que hay que hacerlas si son factibles. Dime como localiza Anna una tienda de armas y como piensas robar las armas. Y describe una acción buena, completa, consecuente y ubicada dentro de la aventura.

Y ahora ya sí, vamos.


- ¡Por Odin (un dios de los finlandeses), esto es una locura! ¡Acabo de matar a cinco hombres sólo porque parecían zombies! ¿Me estaré volviendo loca? Joder, alguien más tiene que haberse dado cuenta de esto.- Anna sacó el móvil del bolso y llamó a su compañera de habitación del colegio mayor. Nada. Línea no operativa. Siguió probando con sus amigas. Tampoco hubo suerte. La mitad no contestaba, y la otra mitad no tenía línea por la saturación de Nochevieja.- Bueno, pues que se jodan. Yo me largo de aquí.-

Con cuidado, y mucho asco, Anna se acercó a los cadáveres. Al tenerlos ahora tan cerca y tan quietos (léase muertos), puedo observarlos bien. Todos ellos estaban lechosos, con la piel flaccida y muy pálida. Y sus bocas, sus bocas eran lo peor. Parecían estar en carne viva, con las encías al aire, los labios corrompidos y todo con un aspecto negruzco realmente insano. Lo que fuera que le había pasado a la gente no había sido nada bueno.

Con el bate bien agarrado por si acaso, empezó a tantearles los bolsillos buscando las llaves de un coche o algo útil.- ¡Vaya!- Mientras tanteaba los bolsillos del difunto Patrik, no pudo dejar de notar que el sueco tenía un "buen armamento". -¡Mierda, para uno que pillo en condiciones y me lo cargo! Hay que joderse...-

Lo único que encontró de utilidad, aparte de un centenar de euros entre todos, fueron una llaves de Volkswagen. Un batazo más y el dinero de la caja era suyo también. Otros cien pavos en monedas y billetes de cambio, 20, 10 y 5. Así que con sus llaves, su dinero y su bate, Anna se dispuso a salir de allí, para intentar llegar al colegio mayor. Ya en la salida lo pensó mejor y volvió hacia atrás. Agarró un par de botellas de vodka de la barra, y ahora si, bien pertrechada salió de allí.

En seguida un par de infectados melenudos comenzaron a avanzar hacia ella. Eran pocos y no le costó esquivarlos y subir hacia la calle.


Y ahí está nuestra pequeña goticuela finlnadesa. En medio de la calle Andrés Mellado (la he marcado en el mapa, que podéis ver en la ficha), vestida de fiesta, con un bate y dos botellas de vodka, ingredientes necesarios para cualquier diversión.

Aparte de lo citado en la historia, cada uno de los tipos llevaba también las llaves de su casa/colegio, y su cartera, con documentaciones variadas. Si os interesa que Anna lo coja, bueno, vosotros veréis, pero en principio he pensado que no le sería muy útil.

Vuestro turno. Declarad acciones lógicas y consecuentes. Y ya sabéis preguntad lo que queráis. Todo vuestro.

sábado, 18 de abril de 2009

Zábado Zombie (12)

Buenos días, amigos frikis. Antes que nada, una noticia. A partir de hoy mismo (inclusive), la entrada del sábado dejará de ser publicada en la franja horaria habitual de segunda hora de la mañana, para ser publicada a una hora más acorde con la disponibilidad de los lectores. Así que a partir de ahora, Zábado Zombie, todos los sábados a las 12:00 en sus pantallas. Creo que con esta medida, el rendimiento y puntualidad de la sección sabadil mejorará enormemente, porque ya no tendréis que levantaros pronto para poder ser los primeros en comentar. De nada.

Entremos en materia. Me ha gustado el modo en el que habéis descrito las acciones del día anterior, aunque hay algunas que no son especialmente satisfactorias en cuanto al combate con zombies. Así que redactaré el capítulo de hoy conforme a las acciones que me han parecido más realistas. Pero para el próximo día quiero más consenso entre todos. Quiero que se discutan pros y contras.

Bien, vamos allá.



Anna se vió rodeada y tuvo que actuar rápido. Gracias a sus conocimientos de cine de serie B, optimizó sus movimientos para conseguir un máximo rendimiento de combate. Como primer impulso, casi reflejo, estampó una botella sobre la cabeza del gordo friki de la barra. Y para rematar la faena probó el viejo clásico de las pelis. Bastante nerviosa rebuscó en su bolsó, hasta encontrar su mechero y el spray de pimienta.

Espero que funcione.- Una repentina llamarada se extendió hacia la cara del barman cuando el chorró del spray atravesó la llama. ¡Foooouuuusshhh! El hombre se desplomó estrepitosamente, arrastrando botellas y vasos a su paso.

Rápidamente, Anna se dió la vuelta. Ahora si estaba rodeada. Cuatro melenudos cabrones infectados le impedían cualquier movimiento. El spray llameó de nuevo, en un arco semicircular que los hizo retorceder un poco. Pero lo que es bueno dura poco, y el pequeño lanzallamas empezó a toser, falto de combustible. Con una última voluta llameante, el spray quedó totalmente vacío.

¡Mierda!- Los infectados volvieron a avanzar. Anna retrocedió, de espaldas, hacia la barra y tropezó con un taburete. Lo mismo que la hizo tropezar le sirvió de apoyo. Utilizó el mismo taburete para recuperar el equilibrio y, empuñándolo a dos manos, para mantener alejados a los atacantes. Pero cada vez se acercaban más, envalentonados por la aparente indefensión de Anna. Pero nuestra querida protagonista no es una pija, y con un buen taburete estaba de todo menos indefensa. Así que esperó el momento oportuno, en que todos esos cabrones estuviesen a la distancia adecuada.

¡Yippi kay yei, hijos de putaaaaa!- Usando la energía del grito, cual kiai samurai, Anna giró sobre si misma, golpeando a los infectados con el taburete y machacando su cabezas con la fuerza del giro. Ninguno de los cuatro volvería a levantarse.

Y ya sólo quedaba uno. Allí, subido en el escenario, con porte amenazador, un Patrik zombificado gruñía desafiante. Anna ya había entrado en calor y no lo pensó dos veces.- ¡Eh, tú, Rob Zombie de pacotilla, ven pa'cá!- Con el taburete firmemente agarrado avanzó hacia el escenario. Aprovechando la "desventaja" de la altura, Anna golpeó al músico en la piernas.- Ya eres mío, hijoputa. -Antes de que se le pasase el subidón de adrenalina y pudiese arrepentirse, Anna descargó un golpe con el taburete en toda la cara del zombie sueco.

Arde en el infierno, capullo. Tú ya no eras mi Patrik.

Después miró a su alrededor.- Nunca pensé que fuese capaz de hacer algo así.- Cinco cadáveres yacían repartidos por el suelo, además de un sexto detrás de la barra.- Necesito una copa...- Una vez se hubo calmado, inspeccionó un poco el local. Ilusionada, pensando en las películas, rebuscó bajo la barra esperando encontrar todo un arsenal. Un miserable bate de madera, con las palabras DIE ORCS escritas a boli, era lo único que había.


Bien, pues aquí nos quedamos hoy. Hora de declarar las próximas acciones. Haced como esta semana, declarad lo próximo que debería hacer nuestra protagonista, siendo acciones lógicas, cosas que una chica con el historial de su ficha pueda hacer, y sobre todo, acciones lógicas para el momento. Todos deseamos encontrar una fenómena armería, pero no cuando hay que huir de un garito. Por encaminar un poco el rumbo de acción, ahora habría que pensar acciones de dentro de local, si hay alguna más que hacer, y acciones en el exterior. Si tenéis alguna pregunta, tanto como jugadores como algo que el propio personaje pueda preguntarse, adelante.

Y otra vez quiero felicitaros la buena actuación de esta semana. El próximo sábado (a las 12:00, recordad), más.

sábado, 11 de abril de 2009

Zábado Zombie (11)

Buenos días, amigos. Avancemos un poco en la historia intermitente, digo, interminable, de los sábados.


Por Odin, ¿y ahora que hago? -Pensó Anna.- Tengo que salir de esta ciudad cuanto antes. ¿Pero como? Necesito ayuda, alguien con un coche.

La calle parecía bastante tranquila, así que ahora mismo la mejor idea parecía ir a buscar a Patrik. Allí habría más gente y juntos podrían defenderse y ver qué hacer.

Después de un rato de temeroso caminar por las calles, Anna llegó por fin a los bajos de Argüelles, la mayor concentración de bares de heavy y rock de Europa (o eso dicen). Después de echar una ojeada rápida no detectó mucho peligro, los bares no abrirían hasta la una y aún estaba todo tranquilo. Se veía a un par de tipos tambaleantes, pero puede que fuesen simplemente heavys normales, ya algo pasados de rosca.

Bajó corriendo hasta el piso de abajo y enfiló hacia la Mazmorra. La luz del cartel estaba apagada pero la puerta no ofreció resistencia. No parecía haber nadie. Una tranquila canción de Whitesnake sonaba a bajo volumen por los altavoces. Avanzó hasta el centro de la sala buscando a alguien. De repente oyó un ruido detrás de la barra. Mientras se acercaba a mirar se alzó una figura.

Era el dueño del local, ese gordo friki con dados raros tatuados en el dorso de las manos. Debía haberse caido sobre las botellas, perque estaba llenos de cortes y heridas. Su mirada era fija, pero vaga. Era uno de ellos.

Pero antes de que pudiera hacer nada oyó otro ruido, a sus espaldas. Mientras miraba al gordo friki habían aparecido más de esos tipos. Cuatro melenudos se levantaban en las oscuras esquinas del local. Y allí sobre el escenario, estaba Patrik. Parecía borracho, y su siempre cuidado pelo aparecía sucio. Estaba también algo herido, como los demás, en especial sus manos. Le faltaban varios dedos, y los demás los tenía rotos y en carne viva.

¡Oh, Thor, Patrik tú no! ¡Tú no, joder, tú no!

Como si su grito hubiera sido el detonante, los tipos comenzaron a moverse. Con un rugido, Patrik avanzó también hacia ella.


¿Que susederá ahora? Chan, chaaaaaaan (música de emoción). La continuación en el próximo capítulo de Zábado Zombie, con las ideas que aportéis a lo largo de la semana.

Para los que no se ubiquen y necesiten hacerse a la idea de la situación, los bajos son como un patio de manzana abierto y situado por debajo del nivel de la calle. Los de argüelles en concreto tienen dos pisos, el -1 llamado piso de arriba y el -2, obviamente, el de abajo. Tienen forma de H con dos travesaños. Los pasillos que hacen de travesaños de la H están cubiertos, mientras que el resto está a cielo abierto. Las escaleras de salida a la calle están en los extremos verticales de esa H imaginaria. La sala La Mazmorra (local ficticio para evitar líos raros) está en el piso de abajo en el pasillo este, cerca del TNT.

sábado, 28 de marzo de 2009

Zábado Zombie (10)

Buenos días amigos frikis. Por fin volvemos a encontrarnos un sábado por la mañana. Seguro que habíais perdido la fe en mi. Bueno, pues no, hoy estoy aquí y con la cabeza despejada. Porque como dice el refrán, el orco bueno es el que está muerto. Pero eso no viene al caso. El refrán al que me refiero es al de enano precavido es el que lleva dos hachas, o su equivalente humano, hombre precavido vale por dos. Lo cual es una putada, porque si tienes que pasar por un estrecho puente de tablones, como aquel mítico del expocómic, y eres precavido, lo más probable es que el puente se hunda debido a tu doble peso y te acaben comiendo los cocodrilos. Pero bueno, dejemos eso para el seminario sobre física aplicada a las partidas de rol. A lo que me refiero es que he sido previsor y estas líneas las estoy escribiendo, como dije que haría el 1 de enero, ayer viernes por la tarde. Pero dejemonos de preámbulos y elucubraciones y centrémonos ahora en el post sabadil que nos atañe.

Habréis notado que el ya clásico título de Sábado Sabadete ha cambiado por un más prometedor Zábado Zombie. En efecto. También ha cambiado la etiqueta que clasifica a todos mis posts de los sábados. Y notaréis que, a lo largo del día de hoy cambiará la sección del sábado de la barra lateral.

¿Y a que se debe este cambio, oh, Nimendil, amo y señor de los posts matinales y los desayunos sabadienses? Pues, queridos amigos, si habéis seguido la historia que comenzamos a principio de este año, habréis visto que nuestra querida protagonista, finlandesa buenorra por elección popular, a ido descubriendo ciertas cosas en esta extraña e hispánica noche de fin de año.

Además de descubrir que su ex novio (Paavo, no os olvidéis) está lo suficientemente chiflado como para perseguirla desde Helsinki hasta Madrid, ha descubierto que esta noche está pasando algo raro de cojones. Primero no fue muy sospechoso, porque sólo parecían unos borrachos, algo común en nochevieja. Y aunque eran unos borrachos extraños no hubo más motivo de alarma. Después estuvo aquello del segurata, que ya fue más mosqueante porque el tipo iba herido. Y como colofón, aquellos tres tipos, también heridos, que bloqueaban el camino de la salida.

Y claro, nuestra Anna no es tonta. Y no sólo no es tonta, sino que además tiene algunos conocimientos de subcultura y se ha visto unas cuantas pelis del tío George A Romero. Y sabe sumar dos más dos...

Y en efecto, se ha dado cuenta de que esta nochevieja es algo más. Es la Noche de los Muertos Vivientes. Esa gente rara a la que ha visto nos son más que, como ya veníais sospechando, zombies.

Y así, por fin, la sección de los sábados ha llegado adonde yo quería. Al punto en el que sabemos que es lo que pasa aquí, y podemos, con orgullo ponerle un nombre adecuado a la sección. A un "crea tu propia historia" de zombies. No tanto un rol, sino discutir que decisiones pueden ser más o menos importantes o más o menos peligrosas para determinadas situaciones que impliquen la presencia de cadáveres andantes.

Y en eso empezamos, empezáis, hoy mismo:

Anna Kriptulovaraainnen ha conseguido por fin salir del metro, en Argüelles, su parada de destino. Está en la boca del metro en una bonita noche zombie.

¿Cual será su primera decisión? ¿Que rumbo de acción tomará? ¿Hacia donde irá? ¿Qué será lo más lógico? ¿Y lo más aconsejable? ¿Os habéis leido el ciclo de los miércoles de Khazum? ¿Quién mató a Laura Palmer? ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? Dudas, todas ellas, que os pateo, cual jugador de blood bowl, hacia vuestro campo, para que las despejéis a lo largo de la semana.

Amigos, Zábado Zombie está en acción.

sábado, 14 de marzo de 2009

Sábado Sabadete (9)

Allá vamos otra vez con la historia de los sábados.

El andén es ancho y el guardia de seguridad se mueve despacio por culpa de su pierna herida, así que Anna no tiene problemas para esquivarlo. Aún quedan un par de minutos para que lleguen los trenes, tanto el suyo como el del andén contrario, así que se dirige hacia la salida, para alejarse lo más posible del prosegur. Sube corriendo por las escaleras, siguiendo los carteles de salida. Y por fin llega al vestíbulo de la estación.

- [Estoy hasta los huevos de gente que me ataca, así que paso de metros y taxis. Me voy andando y punto.]

Pero apenas lo piensa cuando descubre otra desagradable sorpresa. Tres figuras se alzan entre los tornos de salida y ella. Visten las chaquetas granate de los trabajadores del metro. Pero una vez más, algo no cuadra. El suelo parece manchado de sangre y, oh, a uno de los tipos le falta un brazo.

Anna ahoga un grito, y eso parece ser suficiente: los tres hombres del metro comienzan a avanzar hacia ella. Despacio, tambaleándose, pero a ritmo constante. Otra vez lo mismo, igual que los borrachos y el segurata. Anna empieza a observar un patrón.

Mientras, una vez más, duda que hacer, se oye el ruido de un tren que llega a un andén cercano. Esta vez si que no lo duda y corre hacia el ruido. No es de la misma linea en la que ella estaba, pero no le importa. Ahora lo importante es salir de esta estación de chiflados. Llega al andén de la Linea 5 justo cuando suena el pitido de cerrar puertas y se cuela en el vagón por los pelos. Por fin.


Bueno, y hasta aquí por hoy. Una vez más es vuestro turno de dirigir la acción. Ya sabéis que podéis preguntarme cosas que creáis que son importantes. ¿Y Anna? ¿Qué cosas se preguntará ella? ¿Qué está pasando? ¿Que le pasaba a esa gente de la estación de Callao? Habia al menos un hombre herido y otro mutilado. ¿Habrían sido atacados? Es Nochevieja pero, ¿será además una noche especial?

sábado, 21 de febrero de 2009

Sábado Sabadete (8)

Hoy tendré que apañármelas con lo poco que comentásteis la semana pasada. Venga hombre, que no decaiga. Cuando se trataba de decidir si la tía estaba jamona o no, todos ahí metiendo baza, y ahora que se trata de influir en la historia no os veo muy puestos.


Ese hombre tendría que estar sufriendo una barbaridad, a juzgar por toda la sangre que iba dejando a su paso, y sin embargo no se quejaba. De su boca sólo salía un tenue gemido. Tal vez estaba tan herido que no podía hablar, dado que tampoco había contestado sus preguntas.
Anna dudó. Le daba un poco de miedo, pero ese hombre parecía necesitar ayuda urgente. Se acercó un poco a él, en alerta por lo que pudiera pasar. En el momento en que se acercaba para darle apoyo y ayudarlo a sentarse, el hombre habló. Tal vez hablar no sea la palabra exacta. El guardia de seguridad articuló un ruido, como un rugido, un grito primitivo, que obedecía a los básicos instintos del hombre. Junto con el rugido, el hombre se abalanzó hacia ella.

Si es que lo sabía.-Pensó mientras se alejaba de él. -Es otro de estos españoles pervertidos.

El guardia herido había estado a punto de atraparla, pero un ágil salto hacia atrás la había situado fuera de su alcance. Al ver que Anna se había alejado de él, el hombre volvió a iniciar su avance, arrastrando su pierna, emitiendo ese tenue gemido y mirando con su expresión vacía.

¿Que hago? -Pensó Anna. Ahora estaba atrapada entre el hombre y el final del andén. Podía cruzar las vías, pero no estaba muy segura de que eso fuese una acción cuerda. Al fin y al cabo el tren estaba a punto de llegar y el riesgo de cruzar las vías era grande.

Prefirió centrar su atención en el segurata herido que avanzaba lentamente hacia ella. ¿Qué coño le pasaba? ¿Se estaba desangrando por la pierna y todavía tenía tiempo para intentar atacarla?


De nuevo os toca decidir el curso de la acción. Tal vez ayudaría definir acciones un poco más amplias, para que la historia pudiese avanzar. Porque a todo esto, ha pasado poco tiempo, como mucho son las 00:20.

sábado, 14 de febrero de 2009

Sábado Sabadete (7)

Rápidamente Anna descendió las escaleras que llevaban al metro. No había nadie allí abajo, nadie en la taquilla. Su abono del mes pasado todavía funcionaba esa noche, así que pasó el torno y se dirigió hacia el andén.

Próximo tren pasará en
08 MINUTOS

Tenía tiempo, así que se sentó a esperar en un banco. Enseguida se perdió en sus propios pensamientos (que no reproducimos aquí porque ninguno hablamos "finés"). Lo que más la inquietaba era lo de Paavo. ¿Había venido de Finlandia en nochevieja sólo para verla? ¿Para reclamarla con sus modales de orangután posesivo? Era realmente extraño, la verdad es que no sabía que pensar. De repente, sin ser consciente de cuando había abandonado su hilo de pensamiento y se había puesto a escuchar, notó que llevaba un rato oyendo algo extraño, algo que la sacó de su ensimismamiento. Frrrrr-clok, frrrrr-clok, frrrrr-clok.

Alzó la vista y recorrió toda la estación. Un hombre avanzaba hacia ella desde el otro lado del andén. De su mismo andén. Su uniforme delataba que se trataba de un guardia de seguridad. Pero algo no cuadraba. El guardia tenía la cara manchada de algo oscuro, algo que podría ser sangre y caminaba arrastrando un pie. Frrrrr-clok, frrrr-clok, frrrrr-clok.

-¿Está usted bien, senior?- Anna se levantó y avanzó unos pasos hacia él. El hombre parecía herido y podía necesitar ayuda.-¿Necesita aiuda? Puedo iamar una doctorr, si quiere.

El hombre no decía nada. Sólo avanzaba, hacia Anna, arrastrando su pierna. Frrrr-clok, frrrr-clok, frrrrr-clok. De reojo, Anna observó el andén. Un surco sanguinolento, ahora no había duda de que era sangre, se extendía por todo el andén. El hombre debía sangrar por la pierna. Frrrr-clok, frrrr-clok, frrrrr-clok.



Y hasta aquí por hoy, amigos. ¿Que hará Anna a continuación?


(Ignorantes, "frrrr-clok" es la onomatopeya de arrastrar un pie y apoyar el otro)

sábado, 7 de febrero de 2009

Sábado Sabadete (6)

Bueno, una vez más la resaca del guerrero me ha impedido publicar a tiempo, pero tranquilos, que ya estoy aquí. Retomemos la historia.

Spray de pimienta en mano, por lo que pudiera pasar, nuestra heroina cruzó la desierta Gran Vía, alejándose de los borrachos. Después de una primera impresión de extrañeza, Anna se había fijado en ellos con más atención. Mas que borrachos parecía que iban colocados de algo.

- Maldita sea, todo tiene que pasarme amí-. Pensó. Tal vez estar buena tenga más inconvenientes que ventajas.
Siguió avanzando a paso ligero, hasta llegar a una plaza con una estación de metro, Callao.

Todavía algo nerviosa miró hacia atras. Los borrachos ya no la seguían. En ese momento, indecisa, se planteó que hacer. Sacó del monedero una servilleta donde Patrik le había apuntado la dirección de su concierto:

Sala La Mazmorra
Rock Bar. Música en directo
C/ Gaztambide (Bajos de Argüelles)
Metro: Moncloa, Argüelles

Miró por la calle, pero no se veía ningún taxi, así que las alternativas eran el metro o una buena caminata. Todavía estaba dudando que hacer cuando vió de nuevo a los dos borrachos de antes, otra vez avanzando hacia ella. Tenía que tomar rápido una decisión.

He añadido al mapa nuevos puntos de interés. También he puesto en la ficha un mapa del metro. La ficha está ya enlazada en lateral, para que sea más fácil acceder.

sábado, 31 de enero de 2009

Zábado Zombie: Ficha

Bueno, al final he pensado que lo mejor para poner la ficha era hacer un post y mantenerlo enlazado en el lateral. Además, el formato post permite modificar la ficha facilmente según vaya avanzando la historia. Si notáis que falta algo o se os ocurre alguna cosa, decidlo.

Este post sólo es para cosas relacionadas con la ficha, no para proponer acciones de la trama.

Las habilidades están medidas en porcentajes, aunque los números exactos son más que nada orientativos, porque esto no va por tiradas de dados sino "a golpe de narración". Es sobretodo para que a la hora de proponer una acción todo el mundo sepa que cosas son lógicas.




Datos Personales

Nombre: Anna Kulivitsavönaanen
Sexo: A menudo
Edad: 23 (18-2-1985)
Lugar de nacimiento: Helsinki, Finlandia
Profesión: Estudiante
Orientación: Hetero-Bisexual

Descripción física:

Complexión: Atlética / Buenorra
Altura: 1,75 m
Peso: 65 Kg.
Piel: Pálida
Color del pelo: Negro (teñido), rubia natural
Peinado: Pelo largo, flequillo, alisado japonés
Ojos: Verdes, maquillados con sombra negra

Habilidades

Atletismo: 50%
Bajo (música): 25%
Biología: 50%
Biología vegetal: 50%
Buscar libros: 50%
Conducir (coche): 60%
Cultura general: 50%
Dibujar: 70%
Física: 50%
Geología: 50%
Historia (Finlandia): 50%
Historia (Mundial): 30%
Informática: 30 %
Idioma (Finés): 100%
Idioma (Inglés): 80%
Idioma (Español): 40%
Matemáticas: 50%
Mecánica básica: 20%
Química: 50%
Tiro con arco: 25%

Indumentaria

Tejanos negros
Caiseta negra de Hello Cthulhu
Chirucas
Chaqueta de cuero

Inventario

(Lo que lleva encima o en la mochila)

Abono Transportes, zona A1
Barra de labios
Bate de madera
Condón (x2)
Documentación y tarjetas varias
Dinero (440€)
Espejito / Polvera
Kleenex (paquete de 10)
Mechero
Reproductor de mp3
Ropa variada
Spray de pimienta (Vacío)
Teléfono móvil
Vodka, botella de litro (x2)

(En su habitación del colegio mayor)

Apuntes y libros de estudio
Discos variados
Equipo de música
Libros
Maquillajes variados
Material académico
Material de dibujo
Ordenador portátil

Cuartel General

El centro de operaciones de Anna en Madrid, lo más parecido a una casa, es su habitación en el colegio mayor San Will Eisner, "El Willy" para los amigos. Este colegio es (obviamente) ficticio, para evitar tener que citar uno real. Está situado en la zona de Metropolitano, donde están la mayoría de los colegios mayores universitarios.

Mapa

En el mapa están marcados los puntos importantes para la historia.


Ver SdR en un mapa más grande


Plano del Metro de Madrid. Puede ser útil. Pinchar aquí.


Añado un esquema de la sala La Mazmorra. Las figuras están un poco más grandes de lo que correspondería a la escala del plano, pero es para que se vea bien. Anna es la A, los zombies son las Z y ZP no es el presidente de gobierno, sino Zombie Patrik.

Sábado Sabadete (V)

Vale aquí vamos, que al final el "dentro de un rato" se ha convertido en varias horas.

Paavo se iba acercando poco a poco. Ahora había cambiado su tono de voz e intentaba ganarse la confianza de Anna con frases suaves y cariñosas.

- [Ven pa'cá, gilipollas, que te vas a joder]- Pensó ella (en finlandés del original). Intentaba darse animos a sí misma, aunque sabía que no tenía ninguna oportunidad contra los músculos de su ex. Sin embargo todavía tenía un as en la manga. Discretamente metió la mano en el bolso y aferró con fuerza el pequeño botecito metálico.

- [No tengas miedo, Anna, sólo quiero charlar]
- [¿Ah, si? ¡Pues charla con esto!] - Y según hablaba roció al finlandés con su socorrido spray de pimienta.- Atiós, capuio.
La oportunidad era clara y no lo dudó ni un instante. Se dió la vuelta y salió corriendo. Sólo dejó de correr cuando ya no pudo más. Por fin se había librado de él. Era de esperar que a Paavo no le quedasen más ganas de perseguirla. Y ahora por lo menos ya sabía donde estaba. En su carrera había llegado hasta la Gran Vía, y ahora ya podría orientarse.

Sabiendo donde estaba se sintió más segura y recordó su cita con Patrik. Había dejado a sus amigas del colegio mayor en la Puerta del Sol, pero no quería volver por allí. En cualquier caso, debería moverse rápido, porque hacía ella venían dos extraños borrachos y prefería evitarlos.

________________________


Bueno, pues hasta aquí llegamos hoy. Vosotros decidís cual será el siguiente paso de nuestra maciza amiga finlandesa.

Para mejor ubicación del personal he creado un mapa de google, en el que he marcado los puntos clave. Iré añadiendo más según avance la historia.



Ver mapa más grande


También he creado una especie de "hoja de personaje", para darle un toque más rolero. Estoy viendo a ver como la enlazo. Intentaré poner luego el link.

ACTUALIZADO: Al final he puesto la ficha en formato post, que es el que veréis justo encima de este. Enlazaré la ficha por ahí en el lateral para que sea cómodo acceder a ella cuando ya no salga en la página principal.

sábado, 24 de enero de 2009

Sábado Sabadete (IV)

"[Donde fueres haz lo que vieres]" pensó Anna. (Obviamente lo pensó en finlandés, pero lo ofrecemos traducido entre corchetes para mejor comprensión de los lectores).

Cogió la primera uva y se la llevó a la boca. Pero cuando alzaba la cabeza para comersela vió a alguien que avanzaba entre la multitud. ¡No podía ser! Pero si era. El pelo rubio engominado hacia arriba, la camiseta blanca ajustada, mostrando sus músculos de gimnasio cubiertos de tatuajes tribales y esa sonrisa burlona. Era inconfundible, sólo él iría con la misma ropa de siempre en nochevieja. El imbécil de Paavo, su viejo novio de Helsinki la había seguido hasta aquí. Anna tiró las uvas al suelo y comenzó a moverse entre la multitud, alejándose de él. Lo último que necesitaba en estos momentos era encontrarse con ese macarra posesivo. ¿Cómo la habría encontrado? ¿Quién le habría dicho donde estaba? Sus padres, seguro. Paavo siempre les había caido bien. Era hijo de una familia con dinero y eso era lo único que valoraban.

Terminaron las campanadas, y la multitud, eufórica, estalló en gritos, risas y bailes que dificultaban aún más su huida. Al final, despues de un par de angustiosos minutos consiguió salir de entre el gentío. Miró atrás para comprobar si Paavo la había seguido. Allí estaba, abriendose paso a empujones. Anna corrió una vez más, adentrándose en las ahora desiertas calles.

[¡Anna! ¡No corras! ¡Ven aquí!]

Ella se volvió. Estaban los dos solos en una calle desconocida, separados por no más de treinta metros. El ruido de la fiesta, amortiguado por la distancia, ya casi no se oía, y reinaba un silencio inquietante. La sombra de Paavo se recortaba contra las luces del fondo, oscureciendo aún más la calle.

Comenta con nosotros. Hasta el pequeño Cthulhu lo hace desde su nuevo móvil con tecnología 3G.

Comentad, comentad. Cuanto más comentéis, antes volverá Cthulhu desde su encierro abisal en R'Lyeh.