Este verano llegaron a mis manos los dos primeros libros de la famosa trilogía de bestsellers de Stieg Larsson. Me los leí y constaté que efectivamente no merecen la fama que han alcanzado, aunque por otro lado tengo que decir que tampoco creo que merezcan las críticas demoledoras que han hecho algunos.
Comentándolos con otros lectores, allí en Mordor, hubo un par de pasajes en particular del segundo libro que a todos nos llamaron la atención y que a algunos les parecieron que por sí sólos ya echaban por tierra el resto de la novela. Se trata de las proezas físicas de Lisbeth Salander.
Atención que meto SPOILER. Los dos momentos en cuestión son, uno, cuando Lisbeth machaca a los dos moteros, y dos, cuando le pegan tres tiros y sale de la tumba. A mis contertulios ambos momentos les parecieron totalmente fantasiosos y poco realistas. Estoy de acuerdo en el segundo, pero no tanto en el primero.
Yo para ver el realismo de estas situaciones las he analizado como si sucediesen en una partida. Obviamente, una partida con un reglamento realista. Sería ridículo analizar una situación del mundo real con el reglamento del Dungeons, en que es prácticamente imposible morir de un sólo golpe. Yo he utilizado el reglamento del Cyberpunk para comparar, que es, a mi juicio, uno de los reglamentos más drásticamente realistas en cuanto a combate se refiere.
1ª situación. Lisbeth sale de la casa y se encuentra con los dos moteros que justo llegan en sus harleys. Los dos tipos son peligrosos, según describe Larsson ambos han cumplido varias condenas por palizas y asesinatos. Pero son lentos, y están confiados. Lisbeth sabemos que es muy ágil por lo que cuentan de cuando aprendió a boxear.
Los moteros atacan de uno en uno, como en las pelis de chinos. El primero lanza varios puñetazos, pero Lisbeth los esquiva y rocía al motero con spray de pimienta en la cara. Aturdido y cegado. Aprovechando el aturdimiento le patea los huevos. Otro turno aturdido, además de la pérdida de 1d6 puntos por patada menos el modificador corporal de Lisbeth que es -2 (TCO muy débil). Como sigue aturdido le patea la cara. Otro d6 de daño, que se dobla por ser en la cabeza. El motero habría perdido una media de 7-8 puntos. Está grave, pero sobre todo está cegado por el spray.
El otro motero comienza su acción al ver esto. Calza la moto y empieza a sacar su pistola. Lisbeth salta y lo patea con los dos pies. El motero cae, evitando que la moto le pille la pierna. Cuando va a sacar el arma Lisbeth le dispara con el taser en los huevos y lo deja frito. Le quita el arma y va a por el otro, que se está levantando. Apunta y le dispara en el pie. La pistola es una 9 mm, que hace 2d6+1 PD. Menos un par de blindaje por la bota y otros por el TCO, de media perdería unos 4 puntos. Entra en estado crítico y tira contra aturdido con -2 a la salvación. Lisbeth aprovecha y se pira.
Es la típica jugada con coña. Te subestiman, ganas la iniciativa y los machacas. El factor clave es que se sienten tan seguros de poder con Lisbeth que el segundo motero no saca el arma hasta que su colega está jodido. Es difícil, pero tal y como está planteado, es realista.
2ª situación. Lisbeth ante la tumba que han cavado para ella los malos. Discusión innecesaria tipica de los malosos que termina con una distracción de Lisbeth en la que gana unos momentos en los que consigue neutralizar al gigante rubio. Comienza a huir pero el viejo saca una pistola y le dispara. Atención, momento mágico. Ella intenta esquivar y la bala sólo le impacta en la parte exterior de la cadera. Un segundo tiro le impacta en el omoplato izquierdo. Cae al suelo, y cuando se va a incorporar, el viejo le pega otro en la cabeza. A dos centímetros por detrás de la parte superior de la oreja es lo que dice el texto. Le perfora el hueso y la bala se aloja unos cuantos centímetros por debajo de la corteza cerebral. Los malos, claro, la dan por muerta.
Hagamos un cálculo. La pistola, según nos enteramos luego, es una Browning del 22. Una pistola "de boy scouts" la llama Larsson. Un arma de ese calibre hace, a efectos de juego, 1d6 puntos de daño. Poniendo de media 3, que Lisbeth se come enteros por no tener MTC los dos primeros tiros le hacen perder unos 6 PD. Está grave. El tercero es en la cabeza. Se dobla el daño. Si en el d6 sale más 4, el daño total supera 8 y el miembro se considera destruido. Estaría muerta. Poniendo que sale el daño medio, 3, no estaría muerta pero se comería 6 puntos que la dejan en estado crítico a punto de pasar a mortal. Eso si estuviera intacta al recibir los balazos. Pero es que apenas una hora antes (50 minutos, dice) el gigante la había reducido por la fuerza en un cuerpo a cuerpo en le que Lisbeth se lleva varios golpes, en los que como mínimo habría perdido un par de puntos, con lo que después del tiroteo se quedaría en mortal 1. Sabiendo que su Tipo Corporal es muy débil, hay grandes probabilidades de que fallase la tirada de salvación y muriese mientras la enterraban y durante el tiempo que pasa enterrada, con muy poco oxígeno.
Pero bueno, pongamos que sale de esa. Los impactos de bala han sido lo menos malos que podían ser y la tía sobrevive. Después de un rato despierta de la conmoción y descubre que la han enterrado. Así que se pone a escarbar y a empujar y al rato, toma, sale de la tumba. Y todo eso lo hace con una bala en el cráneo y un brazo inutilizado por el impacto en el omoplato. Y si me dices que eso lo hace alguien fuerte, algún otro personaje del libro, por ejemplo el boxeador o la lesbiana del tai-boxing, pues vale, pero que lo haga la tía cuya descripción destaca por las palabras débil y flacucha me parece risible.
Así que por eso, y aunque esté feo insultar a los muertos, me da a mi que Stieg Larsson no era jugador de rol. Lo siento por él.