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domingo, 28 de septiembre de 2008

Deus Ex Machina

Me anticipo a mi entrada de hoy (que será publicada a las 9:00, como siempre) porque acabamos de terminar una partida y quiero hablar sobre algo importante.

En las obras de teatro griegas los héroes se encontraban constantemente con situaciones difíciles e imposibles de resolver para un mortal. En esos momentos los dioses aparecían y les prestaban ayuda, o les daban consejo, permitiéndoles salir victoriosos. Para representar a los dioses introducían a los actores flotando mediante unas grúas, para expresar su divinidad. De ahí surgió el termino Deus Ex Machina (dios que surge con maquinas), expresión que se usa cuando cierto elemento da un giro radical a los acontecimientos.

Hablando en plata: cuando estás con la mierda hasta el cuello, un deus ex machina es lo que te salva el culo.

Pues bien, en las partidas de rol hay ciertas situaciones en las que el master debería utilizar un deus ex machina. No hablo de sus propios recursos para que la trama siga adelante, hablo de hacer algo para salvar a los pejotas de la muerte.

Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre la muerte de los pejotas. Aquí, por ejemplo, hablamos sobre los masters carniceros que no tienen límite a la hora de mandar adversidades contra los personajes. Sobre las muertes por desgaste, totalmente injustas porque por muy bien que rolees tu personaje tiene un límite y no aguanta infinitos combates.

Pero no es de esas muertes de las que quiero hablaros hoy. Hoy quiero hablaros de las muertes por falta de opciones. En las muertes por desgaste tienes opciones de librarte, el problema es que si no caes a la tercera es a la cuerta. Pero las muertes por falta de opciones son incluso más frustantes.

Me explicaré. Llamo a estas muertes sin opción porque son situaciones en las que es imposible salir con vida. Es el típico combate en el que el enemigo te supera ampliamente y no hay manera de rolear para evitar esa lucha. Hay que pasar por ahí para que la partida siga. Por ejemplo, cinco gigantes berserkers que bloquean la salida del laberinto por la que tiene que pasar un caballero. Es una batalla perdida. No hay opción. No se puede evitar el combate de ningún modo y tampoco es posible que un sólo caballero pueda vencer a los gigantes.

Y es ahí donde entra el Deus Ex Machina. El master se da cuenta de que al preparar la partida se ha pasado un poco con lo de los gigantes. Pero como ya lo ha descrito no puede echarse atrás, así que tiene que inventar algo para que el caballero pueda tener probabilidades de éxito. Así que decide que a ese mismo pasillo del laberinto llega un grupo de buscadores de tesoros enanos. Son 14 enanos, así que ahora ya pueden enfrentarse a los gigantes y el caballero tiene opción de sobrevivir. Y si al master no le convienen esos enanos para el resto de la trama, no hay problema: que mueran todos en el combate, que para algo eran un deus ex machina.

¿Véis que fácil? Pues lo mismo se puede hacer en infinidad de situaciones.

Y una de las situaciones en las que más se agradece es cuando todos los personaje de una partida han caido desmayados en combate, pero no han muerto aún, y de todos los enemigos yá sólo quedaba uno y además herido. Ahí es facilísimo introducir a un grupo de rescate, unos exploradores bondadosos, un druida errante, una amazonas buenorras, lo que sea, que ahuyente al enemigo y ayude al grupo a recuperarse. Es tan fácil que hasta parece feo no hacerlo. Y sobre todo cuando los jugadores han jugado bien, han roleado con entusiasmo, han descrito bien sus acciones y estas han sido ingeniosas.

Ahí hay que salvar a esos pejotas. Porque como ya dije en esa entrada que comentabamos antes, hay que recompensar a los jugadores. Porque esos tíos que están ahí toda la tarde sudando tinta para que sus queridos personajes sobrevivan se merecen un respeto.

No pido misericordia, pido justicia. No pido que no mueran personajes en las partidas, pero pido que esas muertes tengan sentido.

Además, hay que darse cuenta de que es mucho más celebrada una partida donde los personajes han estado a punto de morir pero al final han sobrevivido (o aunque hayan muerto uno o dos) que una en la que todos mueren. Un personaje que ha escapado de las garras de la muerte hablará de esa partida y de esa anécdota durante el resto de su vida. Uno que muere no dirá nada más.

Así que, por favor, masters de todo el mundo, masters del universo, recordad que lo importante cuando muere un personaje es que el jugador que lo llevaba tenga la sensación de que ha muerto porque el roleo lo ha llevado hasta ahí, no porque no le quedaba otro remedio.

Y ahora que hemos aclarado conceptos ya no podéis tener excusas: el Deus Ex Machina está para usarlo. Además, si los griegos lo usaban para contar historias "realistas", nosotros que hablamos de fantasía no tenemos ni que ser discretos al hacerlo.

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Comentad, comentad. Cuanto más comentéis, antes volverá Cthulhu desde su encierro abisal en R'Lyeh.