"Es Hora de Morir"
Nunca es mal momento para recordar esta archifamosa escena de Blade Runner.
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Maestro Grabador de Runas: Ana-Cronista 8 cosas (no) relacionadas
Este orco fue aplastado a las 9:00 a. m.
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“He visto cosas que nadie creería, naves de ataque en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tanhäuser... Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”
Películas como “2001: Una Odisea del Espacio” (1968), se han quedado antiguas, sus intentos por dilucidar el futuro han fracasado. (¿a quién se le ocurre poner una fecha tan cercana?). Mientras, “Blade Runner”, obra maestra de la Ciencia ficción, se acerca cada día que pasa a una idea de futuro más que posible. Obviamente esto no se debe al fantástico film, sino al increíble cerebro que concibió el libro en el que este se inspira.
“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” fue escrito por Philip K.Dick en 1968, curiosamente año de estreno de “2001...”, cuando ni existían teléfonos móviles, ni ordenadores portátiles, ni mp3s...ni otros gadgets similares. Esto aumenta aún más su mérito. No dudo de que si ese libro hubiese sido escrito a día de hoy, hubiera sido igualmente bueno, pero su mérito menor, y desde luego, su película, peor (vivimos una época de decadencia de buenos guiones y de exceso de efectos especiales).
El caso es que Blade Runner es una historia eterna, que no ha muerto a los cuatro años, y que nunca morirá. Blade Runner verá todo lo que sus replicantes no tuvieron tiempo de ver. Claro ejemplo de su inmortalidad ha sido su reciente estreno en salas de cine, y su consecuente éxito en taquilla. Y si en el 2019, año en el que transcurre el film, nadie ha creado un robot a imagen y semejanza de los humanos, no será porque no hayan podido, sino por que no hayan querido. Y entonces Blade Runner se convertiría en el camino en la historia de la humanidad que nunca se tomó.
La película cuenta con un escenario inspirado en la iconografía claustrofóbica del film clásico expresionista “Metrópolis” (Fritz Lang, 1926) y en el cómic “The long tomorrow” dibujado por Moebius y escrito por Dan O’Bannon. La lluvia y el ambiente de oscuridad constante hacen de Los Angeles una ciudad desolada, y ni siquiera las masas que recorren sus calles de hierro y acero, logran evitar el reflejo de un mundo deshumanizado.
Toda la película transcurre a través de un debate en la mente del espectador acerca de si los replicantes tienen sentimientos o no. La historia es una búsqueda de respuesta a ese enigma, en un mundo que ya la ha encontrado.
Esta idea es realmente fascinante, por el hecho de no ser algo nuevo. La película plantea que los humanos han colonizado otros mundos, a los que se trasladan a vivir, y en los que tienen por esclavos a robots creados a su imagen y semejanza. En tiempos de la colonización, los grandes imperios descubrieron nuevos mundos en los que expandir su comercio y sus industrias, y gentes a las que utilizar como esclavos.
¿Dista esto de la historia que plantea Blade Runner? Los imperios colonizadores basaron su poder en su supuesta superioridad genética frente a los pueblos colonizados. Los humanos del 2019 la basan en su posesión. Los replicantes son obras, creaciones que pertenecen a la Tyrell Corporation.
¿Es la historia algo cíclico?
¿Estamos condenados a revivir los errores del pasado?
Y aquí viene una de las cosas que más me gusta de la Ciencia Ficción, y es que las grandes obras de este género, tanto podrían haber ocurrido en el pasado, como ocurrir en el futuro.
Maestro Grabador de Runas: Ana-Cronista 22 cosas (no) relacionadas
Este orco fue aplastado a las 8:08 a. m.
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