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miércoles, 7 de octubre de 2009

Deslocalización espacio-temporal

!Hola amigos¡. Vaya sorpresa se habrán llevado algunos cuando no hayan visto hoy la edición semanal del Ciclo de Conan. ¿Sabéis que pasa cuando sales de tu cueva a las 7,30 y vuelves a las 22,30 durante una semana?. Ahora, yo sí se lo que pasa. No solo tienes una sensación de presión en la cabeza, quemazón en tus irritados ojos, un cansancio terrible y un mal humor que crece a cada hora exponencialmente; sino que además llega un momento que pierdes la noción del espacio-tiempo que tienes. Hay momentos en los que el tiempo no corre y en cambio otros en los que cuando menos te lo esperas ya está oscuro. Llega un momento en que ya no distingues entre el día y la noche, y eso es lo que me ha pasado hoy.

Me he encontrado con un axámen que me ha recordado que hoy era miércoles. Y, tranquilos, antes de pensar en el puto exámen, pensé: "!Oh, mierda¡ !El Post¡". Y ahora que ya he terminado el exámen y he sobrevivido a la electrocución en una práctica con paneles fotovoltaicos y motores. Puedo contaros lo que hasta el momento habéis leído.

¿Qué puedo deciros?. Lo siento, el próximo miércoles volverá Conan, y ya pensaré en como recompensaros.



¿Adivináis que guía de supervivencia ha leído no?. Por supuesto que es el Ciclo de Supervivencia Zombie de Sima de Rol

martes, 21 de julio de 2009

The Last Stand 2

Hola a todos de nuevo, si alguno todavía no ha probado The Last Stand 2, que no me mire a mí, yo puse el enlace hace un par de meses...

Para demostraros lo enfermos que estuve (¿estoy?) con ese juego, os pongo todo lo que podéis encontrar en las distintas ciudades... para que no pierdas tu valioso tiempo buscando entre las ruinas cosas que nunca aparecen...

Olendale:
2 supervivientes, 4 raciones, 1 trampa de gas, 1 trampa de osos,
Armas: .357 revolver, Motosierra

Whristler Groove:
1 superviviente, 5 raciones, 1 trampa de gas, 1 trampa de osos,
Armas: Arco Compuesto, Recortada

Claysourg:
3 supervivientes, 5 raciones, 1 trampa de gas, 2 trampas de osos,
Armas: UMP 45, Uzi

Aspenwood:
2 supervivientes, 4 raciones, 1 mina, 1 trampa de osos,
Armas: Recortada Rápida, Rifle de caza

Jonestown:
2 supervivientes, 4 raciones, 1 trampa de gas, 1 trampa de osos, 1 mina
Armas: Granadas de mano, M4A1, AK47

Fort Tran:
4 raciones, 1 trampa de gas, 2 minas,
Armas: Lanzagranadas RPG, Ametralladora M249 Minimi

Las cosas aparecen al azar entre las ruinas, así que lo suyo es empezar buscando en las que cuestan menos puntos para poder buscar en más sitios...

Las cifras de supervivientes bailan un poco, esto es porque dejan de aparecerte cuando ya lo tienes lleno (malditas bocas extra) y a mi casi nunca me los matan.

Si alguno no ha conseguido llegar a Union City a tiempo, personalmente recomiendo el camino Whristler Groove-Aspenwood-Jonestown y si te sobra tiempo, visita Fort Tran. Es divertido usar la minimi y el lanzagranadas.

Respecto a armamento, yo siempre uso la motosierra como arma secundaria, (¡no abandones Olendales sin ella!) y el .357, Arco compuesto o rifle de caza (en ese orden de menor a mayor preferencia) como primaria, excepto cuando tengo el lanzagranadas, que sustituye a la motosierra y la minimi que sustituye al rifle.

Os dejo una imagen con los días que se tarda en llegar a las ciudades, y recordad que llegar en el día 40 es bastante malo...

domingo, 28 de junio de 2009

Remigus

El siguiente relato fue presentado al concurso de relatos del Club de Rol Cota de Malla, que lamentablemente, no gané, así que os quedasteis sin los orcos de gominola que iba a repartir entre los lectores de Sima de Rol, la próxima vez será...

REMIGUS

Aquella noche podía haber sido como cualquier otra. Llovía. Llovía mucho, pero, ¿cuándo deja de llover en esta parte del mundo? No fue esa la razón que hizo que de esa noche el principio del fin. La verdadera razón fue él, el forastero de la capa roja.
Me acuerdo de todo como si fuera ayer. Y ya han pasado los años. Muchos, la verdad, pero esos sucesos de los que me habla marcaron mi vida para siempre. Yo me encontraba en la taberna de Lucius, llena a reventar, como siempre. Estaba sentado en mi sitio, al final de la barra charlando con amigos y conocidos. No había habido nada raro en la zona hasta el momento. No crea a los que le cuenten que vieron luces en el cielo desde meses antes, ni a los que le digan que ellos lo sabían por el comportamiento de los animales. Si es cierto que el ganado estaba nervioso, pero eso se debía a que alguna bestia, probablemente lobos u osos, habían matado y descuartizado algunas reses en los campos. Si es cierto que se mostraban más audaces que nunca, pero era el comienzo del invierno y no había demasiado que comer. Se organizó una batida y se cazaron unas cuantas alimañas, algunas bastante grandes, pero ninguna era un gigantesco lobo blanco como dicen los rumores que he oído por ahí. Los dioses no son tan considerados. Jamás avisan de los planes que tienen previstos para nosotros de maneras tan directas y descaradas.
Como le digo, era el comienzo de invierno y no había demasiado que hacer. Las labores del campo estaban terminadas, ya sólo quedaba esperar a la primavera para la siembra. Los destrozaterruños tenían mucho tiempo libre y únicamente podían hacer dos cosas. Quedarse en sus cabañas de paja y barro, soportando a sus mujeres y a los críos, o en el bar, bebiendo con los compañeros. Dudo mucho que alguno se lo planteara como una elección. Era obvio lo que iban a hacer.
Si conocierais a estas gentes como las conozco yo, no pondríais esa cara de extrañeza. No en vano llevo viviendo con ellos la mitad de mi vida. No tuve más remedio, llegué aquí de paso y acabé quedándome para siempre. No es tan malo como parece una vez que te acostumbras a la rutina diaria, porque aunque no tenemos los entretenimientos de las grandes ciudades, tampoco tenemos su nivel de delincuencia, ni los malos olores ni los problemas con los viajantes, aventureros y demás escoria que pueblan los bajos fondos como las ratas las alcantarillas. Cómo llegué a esta aldea y lo que me pasó por el camino es otra interesante historia, pero no tiene nada que ver con los motivos que le han traído a hablar conmigo. Se la contaría con gusto, no tengo mucho más que hacer por el momento y es una de las favoritas de los niños. Después de muchos años contándola se ha transformado un poco, añadiendo algún combate heroico por aquí y alguna sabia decisión por allá, pero se ha convertido en una de sus predilectas y siempre me piden que se la cuente cuando vienen a verme.
Para que entienda mejor el resto de la historia debo hablarle de la gente de la zona. Basta decir que estos rudos campesinos raramente hablan. Es parte de su forma de vida, puede verlo usted ahora mismo. Se quedan acodados en la barra y sentados a las mesas, callados y casi sin moverse. Solo beben, en silencio. Beben hasta caer inconscientes si es preciso. Lo hacen para evadirse de la pobreza y la miseria en la que viven, para no pegar a sus mujeres e hijos o por cualquier otra razón. Esta es una vida dura, pero es lo que hay. Cuando por algún motivo tienen que hablar, prefieren hacerlo borrachos. O con los puños. Más de una vez ha habido heridos, a veces de bastante gravedad, aunque lo habitual son extremidades rotas y conmociones. Su comportamiento es el mismo en el trabajo del campo. Duros y recios como una roca, pueden trabajar de sol a sol sin quejarse, arando la dura tierra, acarreando enormes montones de leña o cualquier otro trabajo pesado. El problema es que también tienen el mismo entendimiento que una roca de granito.
No es de extrañar que la solución del viejo tabernero fuera tan popular cuando se decidió a abrir el local. Todavía hoy sigue siéndolo, tanto entre ellas como entre ellos. Y además, es eficaz. Sobre todo es útil para ellas. Desde que el viejo se instaló aquí, las palizas a mujeres se redujeron drásticamente. Eso sin contar que la posada supuso la llegada de visitantes y viajeros. Como usted. Como yo. Y eso supone dinero. Nadie le hace ascos a un doblón reluciente. Ni sucio, ya que estamos. Lucius fue soldado en alguna de las muchas guerras que asolan el Reino más a menudo de lo estrictamente recomendable. Luchó bien pero perdió un brazo, una herida fea y una amputación bien hecha. Tuvo más suerte que otros y lo licenciaron, así que se encontró de repente en la calle y sin trabajo. Invirtió todos los ahorros que le quedaban en comprar y adaptar esto para que fuera una posada. En aquel entonces el pueblo estaba cerca de la encrucijada, a no más de medio día de camino y algunos viajeros recorrían esa distancia para ahorrarse unas monedas. Por el mismo precio que habrían pagado en otro lado, aquí obtenían además una buena cena caliente, lo que era de muy de agradecer, sobre todo cuando caían las primeras nieves. Este sistema duró hasta que hicieron el gran desvío de de la carretera Norte. Desde entonces se tarda casi un día en llegar hasta aquí y ya no compensa hacer el camino por tan poca diferencia. El pobre Lucius tampoco ha tenido buena suerte en los negocios, pero trabaja duro y lo que saca con la gente del pueblo y algún viajero ocasional le es suficiente para ir viviendo.
Supongo que todo esto ya lo sabía, es una controversia vieja. Hay mucha gente en contra de centralizar el Reino con su gran capital en el corazón, pero tiene que entender que a partir de entonces empezó a ser raro que llegara gente de fuera. También se redujeron las peleas, así que hasta yo salí perdiendo. Perdí un montón de clientes potenciales, no sé si sabe a lo que me refiero. Debo tener los datos en algún sitio. Si quiere luego podemos echarles un vistazo, por si los necesita en su investigación. Siempre guardo un registro de mis actividades laborales; cuántos huesos se rompieron tal año o la cantidad de niños que murieron de fiebres tal otro. Para la posteridad ¿comprende? Puede que en el futuro le sirvan a alguien. Al que se ocupe de esto después de mí, por ejemplo. Me gustaría que mi estancia en este mundo sirviera para algo. Para algo más que lo evidente, me refiero. Quiero pensar que no sólo sirvo para entablillar roturas o curar catarros, sino que alguien me recordará cuando yo ya me haya ido. Soberbia profesional supongo. Soy consciente de que mi nombre se mantendrá un tiempo, hasta que el último que fue curado por mí alguna vez este muerto y enterrado. Quizá hasta que los hijos de sus hijos también mueran. Entonces nadie recordará a ese hombre que evitó que el ilustre tatarabuelo de la familia muriera cuando se perdió y estuvo a punto de congelarse en las montañas. Sólo quedará de mí una lápida vieja y un montón de papeles relegados al olvido, pero habré hecho todo lo posible para ser recordado.
De todas maneras, le estaba hablando del forastero. Es usted un hombre que sabe escuchar. O que sabe que dejando hablar se obtienen datos más valiosos que sacándolos por la fuerza. Los inquisidores deberían aprender de usted, que buena falta les hace. No es que haya tenido mucho trato con la Inquisición, los dioses me guarden, pero durante una época estuve trabajando con un fraile mendicante y vi demasiadas cosas. Esa es una historia que nunca cuento a mis pacientes, no es agradable de oír y tampoco merece la pena agitar la vida de estas sencillas gentes con lo que ocurre más allá de su pueblo. Esa es una de las razones por las que me quedé en este pueblo, los problemas más graves que se tienen son que una zorra entre en la cerca y mate un par de gallinas o se lleve un conejo. Nada que ver con ninguna religión ni ningún dios, por mucho que a veces les quieran culpar de sus desgracias mundanas.
Respondiendo a sus preguntas, y después de todo este rodeo, intentaré contestarlas lo mejor que sepa. Recuerdo que el tipo aquel era alto. No mucho, pero más que la mayoría de la zona. Diría que era desgarbado y atlético, pero no lo sé. Esa fue mi impresión la primera vez que le vi y, realmente, nunca le pude observar a gusto por tiempo suficiente. Jamás le vi el rostro, siempre que apareció en público iba cubierto con una capucha gruesa y la única vez que hablé con él, la habitación estaba casi completamente a oscuras. Usaba una capa de lana virgen del Valle, tratada con taninos y cochinillas machacadas. No es un tinte tan bueno como el que se saca de los mejillones sureños, pero aún así, es de muy buena calidad. No hay nada mejor que una capa así para viajar. Protege del frio, de la lluvia y del sol y además es muy amplia y con muchos bolsillos interiores. Se podría esconder fácilmente una espada bajo los pliegues y costaría darse cuenta. Sé que algunos cazadores de gansos llevan incluso arcos largos y que no tienen demasiados problemas para entrar en las ciudades, a pesar de los férreos controles que están poniendo ahora para evitar las reyertas callejeras.
Se preguntará como es qué conozco todos esos detalles. Podría responderle que no se ven ropajes tan lujosos todos los días y que ese tipo de capas están cortadas todas por el mismo patrón, aunque sea en distintas calidades, pero la realidad es que tuve esa misma capa en mis manos durante una temporada. La encontré cuando el hombre desapareció tan repentinamente. Yo la recogí y me la quedé. No soy demasiado supersticioso ni escrupuloso, al fin y al cabo, veo la muerte casi a diario. Aquella era una buena capa y su dueño se había marchado o, en el peor de los casos, estaba muerto. No iba a volver a reclamarla. No me equivocaba, él no volvió y nunca más volví a verlo. A los que si vi fue a los miembros de la Guardia. Vinieron un poco después, cuándo lo del incidente y todo aquello de los cadáveres, y estuvieron haciendo preguntas. Salió a relucir mi relación con ellos y rebuscaron en mi casa. Me interrogaron varias veces. No me torturaron, si es lo que piensa. Fue todo muy correcto. No tan correcto como usted, desde luego, pero se trataba de la Guardia Real. Son los Representantes de la Corona y toda esa historia. Tienen que ser correctos en sus pesquisas, aunque todos sabemos que se cometen siempre algunas irregularidades. De cualquier modo, se llevaron la capa y algunos otros objetos. Pruebas, dijeron. No les iba a discutir, no estoy tan loco para tentar así a la suerte. Por mucha Guardia Real que fueran, nadie les replica sin recibir castigo. También dijeron que me devolverían las cosas que no les hicieran falta. Se ve que necesitaron todo lo que se llevaron porque tampoco han vuelto por aquí.
Nunca llegué a saber el nombre del forastero. Sólo hablé con él una vez, como ya le he dicho, y fue resolviendo algunas dudas que tenía. Parece que todo el mundo me hace las preguntas a mí, pero va con el oficio. La gente enferma tiende a hablar y soy yo quién suele estar a su lado. Además, siendo médico la gente presupone que tienes una serie de conocimientos que realmente no tienes por qué poseer. La verdad es que me sorprendieron las preguntas que me hizo, daba la impresión de que estaba muy versado en las artes médicas pero no lo suficiente como para no cometer errores de principiante. Tenía una voz rota aunque potente, como si a un cencerro de bronce se le hubiera cascado la superficie. Me preguntaba cosas sobre el funcionamiento de los órganos interiores del cuerpo, e incluso intercambiamos opiniones acerca de la supuesta energía cerebral. Algunos estudiosos creen que los pensamientos se producen por impulsos energéticos, parecidos en su naturaleza a los rayos de las tormentas, pero como comprenderá, yo creo que eso es completamente imposible. ¿Se imagina que le salieran rayos por la cabeza? Sería difícil concentrarse con toda esa energía dentro del cráneo, aparte de muy peligroso.
De cualquier manera, nunca estuve solo con él. Remigus estuvo presente todo el tiempo que estuvimos hablando, sentado en una esquina y sin apenas intervenir en la conversación. Remigus era un tipo extraño. Hablaba muy poco, aunque creo que prefería mi compañía a la del resto del pueblo. Tuvimos un par de encuentros y nunca se comportó violentamente ni nada parecido. No sé que le habrán contado de Remigus, pero probablemente es falso. Desde luego carecía del poder de reanimar a los muertos y era incapaz de convocar tormentas y ciclones, como se les cuenta a los niños. Digamos que es nuestro hombre del saco regional, una imagen que realzada por su natural introspectivo y las actividades a las que se dedicaba. Sé que realizaba ciertos experimentos con cuerpos muertos de animales y puede que de personas, pero eso se debía a su afán de conocimiento. Yo mismo los hacía cuando estudiaba y no me considero un ser perverso. Lo que no me explico es como aplicaba ese conocimiento. Al fin y al cabo, un sanador debe conocer el interior y el exterior del cuerpo, es parte de su trabajo, pero no sé de nadie que haya sido nunca tratado por Remigus. Pensando en ello detenidamente sí que es extraño que demostrara tal pasión por un conocimiento al que no iba a dar utilidad. Pero bueno, he visto cosas más raras en mi vida.
Siempre que venía a la taberna se sentaba allí, en esa mesa que está vacía junto al fuego. ¿No le ha extrañado qué no haya nadie? Era su mesa, la mejor del local. Aunque estuviera todo a reventar y no cupiera ni un clavo más, esa mesa siempre estaba libre. Se sentaba allí durante horas y horas y no consumía nunca nada. Lucius decía que perdía dinero y hablaba de empezar a usar la mesa y no permitir la entrada a clientes que no gastaran. Curiosamente, siempre que lo dijo Remigus no estaba presente. De todas maneras, nadie del pueblo se habría sentado con él. Era demasiado diferente, corría el rumor de que era un maniaco que se había escapado de alguna institución. Eso era lo que se contaba a los niños para que se fuesen pronto a la cama, aunque sospecho que más de uno lo creía a pies juntillas. El hecho de que siempre fuera vestido de negro, con esa capa encapuchada y el olor tan repulsivo que despedía, no hacía más que acrecentar su mala reputación. Creo que el olor se debía a las hierbas que recogía por las montañas. Remigus era el único que se atrevía a internarse en las quebradas, incluso en lo más crudo del invierno. Si había un síntoma de locura en él, era ese. Hay que ser muy temerario o muy valiente para pasar una noche en las quebradas y Remigus se iba por largas temporadas. Después de sus ausencias, regresaba y se sentaba en su mesa durante días enteros. Nunca nadie se sentó con él. Hasta ese día.
Aquel día frio había estado lloviendo todo el tiempo. Incluso había nevado a ratos. Cuando la puerta se abrió, dejó pasar las últimas luces de la húmeda tarde y entró él, el hombre de la capa. Fue la primera vez que le vi, y como usted ya sabe, me impactó enormemente. Entró en esta misma sala mirando al frente directamente, hacia la silla de Remigus. No parecía que fuese la primera vez que entraba allí, pero nadie recuerda haberlo visto antes de esas fechas. Sin mirar a nadie de los presentes se dirigió hacia Remigus como si lo conociera desde antiguo, cogió la silla y se sentó. Ni que decir tiene que todos los parroquianos habían enmudecido. Que un extraño entrara en su bar sin mirarlos ya era malo, pero que se sentara donde nunca nadie se había sentado antes los desconcertaba. Aún así, nadie se le quedó mirando fijamente. Ya he dicho que su aspecto era raro, y en aquella situación resultaba amenazante. Todos los parroquianos estaban cohibidos, yo mismo lo estaba, a pesar de que casi cualquiera de los presente le podía haber tumbado de un puñetazo. Al menos daba esa impresión, pero allí estaba él, tan tranquilo, sentado en una silla que probablemente jamás había sido usada antes, sin que le importara lo más mínimo el clima hostil que le rodeaba.
La reacción de Remigus tampoco fue la que se esperaba de él. No dio muestras de sorprenderse ni de molestarse por la intrusión. Simplemente, empezó a hablar con el desconocido en voz queda y susurrante, de tal manera que nadie más pudiera oír lo que se decía. Parecía como como si continuasen una conversación insustancial entre buenos amigos, sólo interrumpida por causas menores como pedir una cerveza o saludar a los compañeros de trabajo, aunque desde luego ninguno pidió nada de beber. Probablemente ese diálogo al que nadie mas estaba invitado podria haberse prolongado durante horas, y yo podría haber seguido observando a la insólita pareja, pero ese fue el momento elegido para que se desencadenase la primera pelea de la noche. En mi opinión, el extranjero no tuvo nada que ver como se dijo más tarde. ¿Cómo puede un hombre sentado tan tranquilamente en una mesa desencadenar una pelea? Se dijo que nos había hechizado a todos, pero también se dijo que una luz azul los envolvió a él y a Remigus y que desaparecieron en el acto una vez comenzada la pelea. No lo sé, puesto que tengo la sana costumbre de evadirme de las riñas discretamente cuando empiezan a volar puños y jarras de un lado a otro. No se preocupe, yo utilizo la puerta, como todo el mundo. Por eso mi taburete esta aqui. Tengo un acceso rápido y cómodo hasta la salida, ya que acostumbro a esperar fuera para empezar mi trabajo cuando las cosas se han calmado un poco. Puede que la gente estuviera nerviosa o que los habituales ya llevaban más de una jarra o por cualquier otra razón, pero sinceramente, no me creo una palabra de eso. Pienso más bien que Remigus y su acompañante salieron por la puerta trasera, la que da a las cocinas y se fueron a seguir charlando a un sitio más tranquilo. En cualquier caso, cuando se fueron nadie les vio marcharse. No volvimos a saber nada de ellos durante una temporada.
Ahora llegamos a lo que realmente le interesa del asunto. Como le digo, durante un tiempo no supimos nada de Remigus ni de su extraño amigo. La gente dejó de hablar de ellos, había cosas más interesantes en su reducido mundo, como la boda de la hija de Rabian, el hombre más rico de la zona, con un apuesto joven de la ciudad o el incremento de precio de los cereales, que hizo que muchos tuvieran que vender sus animales y que el hambre se instalara como inquilina en muchas casas. El tipo de cosas comunes que preocupan a la gente común, las leyes de la supervivencia que hacen dificil que te preocupe cualquier otro tipo de cosas. Yo no me había olvidado, pero tampoco le di mayor importancia. Supuse que el extraño de la capa seria algún familiar o algo así, que había ido a visitar a Remigus. Es cierto que quedaban unos cuantos matices por explicar, pero no se me ocurrió nada mejor. Además, con la falta de dinero y comida empecé a tener menos clientes y tuve que emplearme como copista durante un tiempo.
No es de extrañar entonces que aceptara encantado la propuesta que me hizo Remigus. Un día, estaba yo copiando un tedioso manuscrito sobre el arte de la sanación, un encargo de mi antigua Facultad, cuando apareció Remigus a mi lado. No le oi ni le vi venir, pero cuando me concentro en mi tarea no es facil distraerme. El caso es que me propuso ganarme unas cuantas monedas por responder a una serie de preguntas de un colega suyo. Parecía mucho mas entretenido que copiar libros y la paga era buena, asi que acepté. Asi fue como llegue a hablar con el forastero. Como ya le dije antes, una vez llegamos, Remigus me hizo pasar a una sala en penumbras donde estaba esperando el hombre, siempre envuelto en su capa roja. Allí me interrogó sobre los misterios del cuerpo humano y animal durante cerca de dos horas. Después de ofrecerme un refrigerio que yo acepté encantado pero que ellos no tocaron, estuvimos teorizando sobre diversos asuntos. Ya le he contado lo del cerebro y la fuerza del rayo, pero la larga sobremesa también incluyó asuntos tan diversos como la alquimia, el forjado de armas y la posibilidad de crear vida en un frasco de cristal. Aquel hombre estaba extraordinariamente bien informado sobre los últimos avances en muchas ciencias, especialmente en las artes curativas, y he de decir que aprendí algunas cosas de él. Me estuvo explicando cómo utilizar aguja e hilo para coser ciertas heridas que parecían mortales y me aseguró que daba buen resultado. Yo mismo lo comprobé mas tarde, cuando a un granjero se le desbocó el caballo y lo tiró al suelo, con tan mala fortuna que se clavó la horca que llevaba en la pierna. La herida estaba infectada cuando me lo trajeron, y no había mucho que hacer, pero me acordé de lo que me había explicado el hombre misterioso. Desinfecté y cosí la herida y hoy ese hombre es el más viejo del pueblo. Incluso volvió a picarme el gusanillo de la investigación de mi juventud, quería probar por mi mismo algunas de las cosas que había oído, sobre todo las referidas a la alquimia y el conocimiento natural. Pronto abandoné mis esfuerzos por los mismos motivos que en mis años mozos. Para dedicarse en serio a averiguar los secretos de la naturaleza se necesita mucho material especializado y un lugar donde guardarlo, además de suficiente tiempo y ganas. Las ganas me sobraban, pero de lo demás tenía muy poco, así que tuve que dejar las cosas como estaban.
Esa fue la última vez que vi al hombre de la capa roja, y también la ultima que vi a Remigus. La conversación tuvo lugar a finales de otoño, escasos meses después de la llegada del forastero, que había llegado ese mismo invierno. Luego desaparecieron del pueblo y hasta que llegó el siguiente otoño, no supe lo de la recompensa por la cabeza de Remigus. Es cierto que empezaron a aparecer cadáveres mutilados en los bosques y en las montañas de los alrededores, y que desaparecieron muchos niños y bebés, pero no lo relacioné con Remigus ni con su amigo. Me sorprendió de veras el anuncio de búsqueda y captura, conocía a Remigus desde hacía mucho tiempo, pero más me sorprendieron las historias que empezaron a circular de boca en boca. Se hablaba de un gigante con una coraza impenetrable y la fuerza de tres hombres que lo arrasaba todo a su paso. También se decía que un ejército de muertos vivientes atacó la torre de la Guardia por la noche y que no quedó piedra sobre piedra. Ni siquiera encontraron los cadáveres de los soldados. Se dijeron muchas otras tonterías semejantes. El problema fue que ninguna se podía comprobar pero las desapariciones eran reales y estaban ahí, así que decidí ir a ver si mi antiguo amigo estaba en casa y podía averiguar algo más.
Cuando llegue a la casa de Remigus estaba bastante seguro de que no encontraría nada. Al fin y al cabo, si te persigue la justicia, lo último que haces es volver a tu casa, donde todo el mundo sabe quién eres y todos te conocen. La casa estaba a una hora de camino, metida entre las colinas que rodean la aldea. Cuando me acercaba, vi que de la chimenea salía humo. Yo no tenía nada que temer, no creía que pudiera ser atacado a plena luz del día tan cerca del pueblo y me picó la curiosidad por saber quién podía estar usando la casa de un fugitivo de la justicia. Me acerqué a la puerta y la empujé. Estaba abierta y entré cautelosamente hasta la cocina. Eso es lo último que recuerdo. No sé si me desmayé o qué pasó, pero cuando me encontraron en el camino unas horas después, yo estaba delirando. No recuerdo que es lo que vi exactamente en esa casa, pero una sensación de espanto impenetrable me acompañó durante semanas. Incluso llegue a considerar el suicido para librarme de las pesadillas que me acosaban por la noche.
Tiempo después, el médico que me atendió, un amigo y colega de la ciudad, me dijo que en mi delirio había estado chillando incoherencias y que lo único que sacó en claro fue una frase que repetía constantemente: “Es imposible, es totalmente imposible”
Bueno, eso es todo lo que tengo que decirle. Es lo mismo que le conté a la Guardia, pero sé que no me creyeron. También sé que a partir de entonces la gente dice que veo visiones y que tengo tratos con demonios, pero aún así, siguen confiando en mí para que les cure. Le agradezco las monedas y las cervezas que ha pagado. Ya sé que querría haber oído una descripción más detallada, pero prefiero contar sólo aquello de lo que estoy seguro.
Antes de que se vaya voy a contarle otra cosa. Esto no lo sabe nadie, usted es la primera persona a la que se lo cuento. Un par de semanas después de haber conseguido levantarme por primera vez y todavía convaleciente, volví a la antigua casa de Remigus desobedeciendo al sentido común y las órdenes de mi médico. Esta vez todo estaba cerrado y en silencio. Cuando entré sólo encontré la capa roja tirada en el suelo, pero ni rastro de los instrumentos que colgaban en las paredes ni de nada más. Hasta la mesa, una mesa de madera de nogal macizo que debía de pesar un quintal, había desaparecido. A los de la Guardia les dije que encontré la capa unos meses después, enganchada en un arbusto. No sé por qué se dejarían una capa así ni tampoco me importa. Tampoco quiero saber quién era en realidad Remigus y que hacía con su extraño amigo. Sólo espero que no vuelvan más nunca por aquí.

sábado, 27 de junio de 2009

Zábado Zombie (22)

Buenos días, amigos frikis. Hoy, como podéis suponer, no hay Zábado Zombie. Ya sabéis que los posts del ZZ los escribo el viernes anterior o incluso el mismo sábado, para daros tiempo a que desarrolléis buenas ideas hasta el último instante. Y como ya os dijimos, hoy no estoy aquí para escribirlo. Ahora mismo, mientras este post se publica, yo estoy amaneciendo en las cercanías de Zaragotham, en el recinto del Metalway, después de ver ayer a Twisted Sister, Motorhead y Warlock. Y cuando tú, lector poco madrugador, leas esto, yo estaré rezando mis oraciones a Odin, preparándome para ver a Manowar esta noche.

Así que la historia de Zábado Zombie continuará el próximo sábado.

Hoy, para no perder el día (vosotros, recordad que yo estoy viviendo el metal) voy a recordaros una cosa:

Los zombies no son divertidos. Muchos de vosotros seguro que desearíais despertar un día y descubrir que el mundo tal y como lo conocíais ha sido arrasado por la marea zombie. Reconozco que la idea es sumamente atractiva, pero no hay que olvidar que una invasión zombie no es como una partida de rol. Si los no-muertos te cazan no te puedes hacer otro personaje, no. Si te cazan estás frito. Te convertirás en uno de ellos y pasarás a engrosar las filas del Partido por la Liberación Zombie.

Por eso os advierto. No os toméis lo de los zombies a risa. Desterrad los prejuicios de vuestra prepotencia humana. Recordad que con zombies de por medio nosotros no somos más que una cosa: comida.

En la guerra por la supervivencia después del holocausto zombie nosotros seremos las presas, huyendo de los amos del mundo, de los líderes evolutivos del planeta: los zombies. Y a ellos debemos temer.


Así que rezad a los dioses para que no llegue nunca el día Z porque, aunque sería mejor que Skynet, no sería algo bueno. Y por si acaso, estad preparados.

viernes, 1 de mayo de 2009

Tira SdR XXVII: Zombies

Hola de nuevo, aqui Ki, caótico malvado, rompiendo las reglas de publicación de la Sima una vez más.

Disfrutad de la tira, un elogio a mi mismo y a mis habilidades con el fotochop.


(Pinchando se amplia)

miércoles, 8 de abril de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Terrenos

Hola amigos, como os dije la semana pasada, hoy hablaremos, para despedirnos, de los tipos de terrenos existentes en los que nos podemos encontrar. Discutiremos como sacar provecho de ellos y veremos cuáles son mejores que otros.

Cuando estemos en pleno apocalipsis zombie, ya sea combatiendo o huyendo, debemos de tener en cuenta el factor del terreno por el que nos manejamos. Este es un factor que puede parecer prescindible, pero que a la larga nos puede costar caro. No todos los terrenos son igual de recomendables, por ello es vital que sepamos como movernos por cada uno de ellos.


Lo ideal serían los terrenos boscosos, en donde podamos caminar sin ser vistos, o incluso donde podamos refugiarnos. Podemos subirnos a los árboles para examinar el terreno, e incluso podemos saber de la presencia de zombies en los alrededores por lo que oigamos en el interior del bosque. Además podemos encontrar todo tipo de bayas, y frutos que pueden rellenar nuestras provisiones. Si además de ser boscoso el terreno presenta alguna que otra colina, tendremos que tener en cuenta que será mejor ir por los valles y por las partes bajas, y no subir a lo alto de la colina si no es imprescindible, ya que podríamos ser vistos por las hordas de no-muertos.

Como ya dijimos, las zonas urbanas, aunque presentan una serie de ventajas y de comodidades, pueden convertirse en verdaderos cementerios de quedarnos allí por un tiempo prolongado. No solo existe el peligro de encontrarnos cara a cara con miles de zombies, sino toparnos con gente enloquecida o incluso caer bajo fuego amigo. Por lo que será mejor que abandonemos las ciudades.

Otras zonas muy peligrosas son las zonas pantanosas y con lagos; estas zonas es mejor evitarlas y apartarlas de nuestro camino. Las ciénagas y pantanos, nos retrasarían la huida y nos dificultarían pasar a su través. Además si tuvieramos que "mojarnos los pies"... nunca sabríamos lo que puede haber debajo del agua.


El extremo contrario, es decir las zonas desérticas, tampoco son buenas aliadas. Si el desierto ya es duro de por sí, sin la amenaza de los zombies, con este incremento la supervivencia se hará insoportable. Altas temperaturas, deshidratación, desorientación. Se pueden dar multiples causas que terminen por ahorrarles el trabajo a los zombies.

Por último, tendremos que tener en todo momento cuidado, cuando marchemos por grandes explanadas y campo abierto, ya que podremos ser vistos a largas distancias y ser blanco de las hordas de muertos vivientes.


Bueno amigos, pues esto ha sido todo. Hasta aquí ha dado el Ciclo de Supervivencia Zombie de Sima de Rol, ha sido un placer. Espero que os haya sido de utilidad y que no haya que usarlo en la realidad... ¿o sí?

Nota: (Dentro de unas horas los px)

miércoles, 1 de abril de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- En el Ataque

Hola queridos amigos y lectores de Sima de Rol. Hoy, como os dije la semana pasada, os daré algunos pequeños consejos para cuando se nos presente la oportunidad de atacar. En entregas anteriores, hablamos de las armas, de como montarnos un buen refugio y alguna medida que sería bueno tomar en caso de una huida. Pues bien, hoy voy a hacer, a modo de repaso, un post en el que daré detalles de cosas que me haya podido pasar por alto y que sean importantes o útiles.

Ante todo debemos recordar algunas normas de tipo básico para la hora de combatir:

-"Mata primero, pregunta después"
-"Zombie bueno, zombie muerto"
-"Arrasa con lo que puedas y generoso no seas"

Ahora, una norma más seria que debemos de tener en cuenta, y que es muy útil para ahorrarnos tiempo y disgustos, es la de quemar los cádaveres de los zombies que vayan quedando a nuestro paso, de esta manera podremos estar bien seguros de que están verdaderamente muertos.

Otra medida a tener en cuenta es que cuando combatamos tenemos que ser un arma de combate de los pies a la cabeza, por lo que cuanto más agiles seamos y menos peso y objetos que nos obstaculicen para el combate mejor. Por eso es muy útil llevar un equipo básico y ligero que nos siga a donde vayamos y que cumpla todas las exigencias necesarias.



Una forma de ataque que puede marcar la diferencia en la guerra contra los zombies es el uso de todo tipo de trampas. Usa tu imaginación para atraer a los zombies hasta una trampa en donde puedas matar a muchos de una tacada, Es cuestión de usar el cerebro antes de que ellos se lo coman. Alguna trampa típica podría ser cavar un foso profundo, llenarlo de estacas y atraer a los zombies hacia alli. O incluso, si no quieres ponerte a excavar, puedes, en vez de usar la gasolina para cualquier vehículo y desperdiciarla, usar tus reservas petroliferas para rodear a los zombies en un circulo de fuego y convertir sus ultimos instantes de no-vida en un infierno.

Y por último la trampa más clásica, es la de atraer a los zombies con un cebo, por ejemplo un animal dentro de una jaula que sirva como cebo, y cuando una horda de zombies sean atraidos por el animalillo activas la trampa, ya sea soltar una red que los atrape, prenderles fuego, o incluso matarlos a tiros. Bueno y a falta de animales, buenos son tus "amigos" enjaulados.

Sí por el contrario lo que te va más es pegar tiros. Agenciate con tu comando de ataque algún tipo de vehículo como una furgoneta o todoterreno y mientras uno conduce los demás matáis zombies, o construye una trinchera o barricada con la que defenderte de los zombies y de sus temibles garras.


Pues bueno, creo que eso es todo y que no me dejo nada en el tintero. El próximo día os hablare de los distintos tipos de terrenos que hay y como moverse por ellos. Y señores, señoras, este ciclo está acabandose ya, lo que significa que ya estamos casi preparados para el Día Z.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- La Huida

Hola amigos, ya estoy de vuelta, otra semana más, en una nueva edición del Ciclo zombie. Ya va llegando el final, esto es, el día en el que estaremos preparados para combatir a los zombies. !!Y para ganar la batalla¡¡.

El otro día terminamos de hablar de los métodos con los que debemos de proteger nuestro refugio y de como actuar, y nos quedaba por hablar de que hacer en caso de que tuvieramos que huir. Esta situación, aunque no lo parezca es muy delicada y hay que realizarla con sumo cuidado y teniendo en cuenta varios factores para que nuestra misión, huir, tenga éxito.

Como reglas generales ante una posible huida, conviene tener planeado de antemano uno o dos sitios a donde poder huir en caso de necesitarlo, y lo más importante, por donde huir. Para ello tendremos que tener en cuenta cuál es el mejor camino a seguir, evitar zonas urbanas en detrimento de las rurales, así como seleccionar el mejor medio de trasnporte y el equipo que pudieramos necesitar en el camino.



Es obvio que deberemos de alejarnos de zonas concurridas dada la probabilidad que habrá de encontrarnos con zombies. Pero además deberemos tomar precauciones como huir tranquila y serenamente en grupos pequeños; será más facil que nos movamos sin ser detectados, que si huimos en grupos más numerosos. También puede ser importante detenerse de vez en cuando a explorar y escuchar tanto en la dirección en la que vamos, como en la dirección por la que venimos, de esta manera evitaremos sorpresas desagradables.

Otra medida importante será huir con el equipo adecuado, pero no en exceso, con lo que nuestra huida será eficaz y no tendremos que cargar grandes pèsos que nos dificulten el viaje. Lo básico: Brújula, mapas, algún arma portable, unas cerillas, algunas provisiones, linternas, prismáticos...



En cuánto al tipo de transporte en el que huir, existen numerosas opiniones. Hay gente que defiende el transporte por mar o por aire como sustituto del transporte por tierra. Yo sinceramente, soy cauto, y defiendo que el mejor transporte eres tú mismo. Es verdad que en una situación de emergencia, un helicoptero puede salvarte el culo de "morir" en un acoso zombie, pero se te acabará la gasolina algún dia y el helicóptero ya no te servirá de nada. Lo mismo pasa con los demás transportes. Puedes tener un accidente que se vuelva en tu contra y que permita que los zombies te den caza.

En mi opinión lo mejor es huir a pie, preferiblemente de noche, en grupos pequeños, y hostigandose en el terreno. Cuánto más abrupto sea el terreno, y menos urbanizado, mejor será para nuestra huida...


Bueno pues hasta aquí el post de hoy. La próxima semana veremos algunas técnicas útiles para la hora del combate. Ahí os quedáis. Dentro de unas horas los px semanales.

jueves, 19 de marzo de 2009

Zombies: Sobrevivir a uno mismo

Buenos días, amigos frikis. Hoy vamos a tratar sobre uno de los temas recurrentes de este blog: los zombies. La gente me suele preguntar porqué me gustan tanto los zombies. Veréis, las historias de zombies son historias de supervivencia. Pero realmente no son historias de supervivencia contra los zombies, o contra el mundo. Son historias de superveviencia contra uno mismo.

Para poder sobrevivir a un holocausto zombie son necesarias ciertas habilidades. Habilidades que en el día a día de nuestra vida anterior al apocalípsis Z no valen gran cosa. Son habilidades de reserva. Cosas que sabemos o que podemos hacer pero que no podemos aplicar. Talentos inútiles, les dicen algunos. Pero no, no son talentos inútiles, yo los llamaría más bien talentos latentes. Porque están ahí, lo único que necesitan es una oportunidad para surgir y demostrar su utilidad.

Las historias de zombies son historias basadas en un comunismo utópico. El día Z todo el sistema en el que vivimos se derrumba. Los antiguos rankings y jerarquías dejan de tener valor. Ya no hay jefes ni empleados. Ya no hay pobres ni ricos. Todos somos iguales. Lo único que nos diferencia a unos de otros son nuestras habilidades.

Y no tienen por qué ser habilidades que conozcamos. Alguno de nosotros puede estar muy orgulloso de sus habilidades, de lo bien que sobreviviría por esto o por aquello. Y sin embargo puede que llegado el día esas habilidades no le sirvan de nada, por la sencilla razón de que no pueda superar el impacto emocional de un ataque zombie. No todo el mundo es capaz de volarle la cabeza a la cosa que ayer era tu mujer, tu amigo o tu vecina buenorra.

Sin embargo puede que alguien de natural tímido y cobarde se vea forzado a cosas de las que no se creía capaz. Si tiene que reventar al cadaver andante de su compañero de piso para sobrevivir, le echa huevos, y descubre que puede hacerlo. Y así, cuando se encuentre con otros supervivientes, puede que el apocado becario se convierta entonces en el líder del grupo.

Pero no nos engañemos. Estemos o no preparados, el gran enemigo en un apocalípsis (ya sea zombie, tecnológico, o histeria colectiva por la crisis) somos nosotros mismos. La lucha exterior que libremos no será sino un reflejo de nuestra lucha interior. Para sobrevivir tendremos que deshacernos del antiguo yo y convertirnos en el "yo salvaje", un yo que esté libre de todos los prejuicios y estándares a los que estaba sometido.

Cada zombie al que nos crucemos y al que tengamos que destrozar su podrida cabeza no será sino una representación de nosotros mismos. Porque los zombies son (o al menos fueron) seres humanos. Y machacarle la cabeza a un ser humano es algo duro. No es lo mismo que si el enemigo fuesen bolas verdes de seis brazos. Si no conociste al zombie en cuestión puede dolerte más o menos, dependiendo de los sensible que seas o del asco que tuvieses a la gente. Pero, ah amigo, cuando se trate de zombies a los que conociste como humanos no será tan fácil. Y además, probablemente en un ataque zombie, los primeros zombies con los que te encuentres sean conocidos, porque será gente de tu entorno.

Y para sobrevivir a ese primer asalto lo primero que habrá que hacer es vencerse a uno mismo. Echarle agallas y olvidarte de que tuviste una familia que te quería, de que tuviste una novia, de que tuviste amigos y gente a la que apreciabas. Porque todos estarán muertos. Y tú tendrás que vencerte a tí mismo para poder vencerlos a ellos y poder enfrentarte a la pesadilla.

Una vez que has dado ese paso todo será más fácil. Pero no será el único problema. El próximo jueves veremos otro de los grandes problemas en un ataque zombie. Os espero el sábado.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Defensas II

Hola amigos, hoy continuamos hablando sobre como montarnos un buen sistema de defensa en nuestro propio hogar.

Quiero recordar antes de todo, que nosotros necesitamos un refugio para descansar, y que es preferible usarlo para eso, que para combatir. Si combatimos dentro de la casa será para defenderla en caso de haber sido detectados. Pero no nos conviene para nada, llamar la atención de los zombies cuando estemos en su interior.

Una vez que ya hemos elegido el lugar, en donde nos esconderemos y defenderemos de los zombies (en caso de ataque), debemos de protegerlo. Para eso hemos de tomar varias medidas como las que dije la semana pasada. Será muy útil tapiar varias puertas y ventanas que den al exterior (dejando, obviamente, alguna entrada de aire y alguna salida al exterior por donde podamos salir) para que refuercen la estructura, pero además existen otro tipo de medidas.

Defender la casa entorno a una habitación que sea la más vital, en donde tengamos recursos tanto alimenticios (comida y bebida) como armamentísticos. Si os fijáis, si no nos detectan este tipo de medidas cautelares serán suficientes, pero en caso de que llegará el momento de defender el refugio, tendremos unos instantes (mientras encuentran la entrada sin tapiar) que deberemos de aprovechar suficientemente bien. En esos momentos tendremos que equiparnos para que en el caso de tener que escapar, llevar armas y viveres con nosotros. Después deberas de defender la casa como mejor puedas.

El mejor tipo de casa, a mí parecer, en donde atrincherarnos, es una casa individual, típica de las películas americanas...



...son casas individuales, generalmente con sótano, planta baja, y primera planta. ¿Por qué son tan ideales? En principio tomaremos las mismas medidas de las que he hablado, defendiendo en primer lugar la planta baja, y en caso de emergencia, huiremos a la primera planta. La habilidad de los zombies para trepar es casi nula. Por lo que si les forzamos a subir a la primera planta por las escaleras, reduciremos su potencial de ataque al no poder ir en masa. No obstante, si se complicara el combate otra medida cautelar sería, antes del apocalipsis zombie, destrozar las escaleras. Sí, aislar el piso de arriba y usar en su lugar una escalera plegable que podamos quitar y poner cuando nos interese. De esta manera estaremos más a salvo.

Otra ventaja será que podamos huir desde el primer piso por varias ventanas, que aunque tenga cierta altura, es suficiente para descolgarse ileso.

Deberemos de mantenernos todo lo que podamos en nuestro refugio y no huir precipitadamente a la primera de cambio. Pero si en algún momento hemos de comenzar la huida, habrá que saber cómo es mejor huir, a dónde es mejor huir, etc...Eso lo veremos ya el próximo día.


Hasta la próxima semana. Dentro de unas horas los px.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Defensas I

Hola amigos, el otro día terminamos de hablar de las armas que podíamos usar contra los no-muertos, y hoy comenzamos a hablar de las defensas que podemos tomar contra los zombies. Ya no me refiero a defensa armamentística , sino a otros tipos de defensas más subliminales.

Es lógico que no podemos estar las 24h del día combatiendo contra los zombies, desgraciadamente un cuerpo humano medio necesita descansar una media de 7-8 horas al día. Por lo que nos será necesario tener un escondrijo acondicionado de tal manera que podamos descansar, re-aprovisionarnos y recuperar fuerzas sin correr riesgo. Por tanto en esta sección hablaremos de: ¿Cuáles son los mejores sitios en donde refugiarse? ¿Cómo proteger y mejorar nuestro edificio-trinchera?... y esas cosillas.

Cuando el Apocalipsis comience, todo el mundo que ha estado desprevenido ante la posibilidad de la propagación y existencia de los zombies, correrán aterrados por las calles colapsando sitios públicos y creando el caos, por eso y para evitar accidentes evitables, es mejor tenerlo todo predispuesto, para que cuando llegue el día AZ sea casi como cualquier otro día normal. me refiero a que si tenemos cierto armamento preparado y material para "blindar" nuestra guarida, sin salir de casa, tendremos mucho ganado.


El mejor sitio para defenderse de los zombies y ocultarse de ellos es en un sitio cerrado con suelo, paredes y techo, pero no todos son iguales. Cuánto más resistente sea el edificio mejor. No será lo mismo refugiernos en una casa llena de cristales y de vidrieras en las que seremos fácilmente reconocibles, que refugiarse en una casa normal con paredes rudas y alguna que otra ventana.



Otra consideración a tener en cuenta, es la cantidad de espacio a defender; no podemos querer abarcar un espacio tan grande que no podamos controlarlo todo en cierta medida, ni depender solo de estar encerrados en un habitaculo, del que no podamos escapar en caso de ser descubiertos.

(Para hablar más en profundidad, cogeré como ejemplo, a partir de ahora, una casa. Ya que la mayoría de nosotros no tenemos un refugio nuclear ni nada de eso, sino nuestra humilde casa. )

Volviendo a lo que decía antes, veréis que es mejor defender una casa (no un edificio) y si tu la conoces a la perfección: mejor. El día del Apocalipsis no es momento para investigar otras casas como posible refugio, en las que no sepas cuantas entradas hay, ni si hay alguien mas dentro, que no sea humano precisamente...

El próximo día hablaremos más detenidamente de las medidas más interesantes a tomar dentro de lo que se convertirá en nuestro cuartel-trinchera a partir de ahora. Pero en lineas generales, las modificaciones que habrá que hacer, será varias lineas de defensa y de contencion en varias partes de la casa, por si hay que replegarse en algún momento. De esta manera en la zona más protegida de la casa es donde guardaremos todas las municiones, víveres y lo necesario para sobrevivir, sin exponernos a perderlo. Otra medida importante sería tapiar algunas ventanas innecesarias, dejando alguna para que entre aire y para que sepamos el transcurso de los dias. ¿Y los relojes? Se les agotarán las pilas...


Y dentro de un ratillo los px de la semana...

miércoles, 25 de febrero de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Armamento IV

Hola amigos de lo zombie. Hoy, miércoles, termino la sección de armamento, hablando de otro tipo de armas que nos pueden servir para ir menguando a las tropas zombies desde una cierta distancia y que, en su mayoría, las tenemos al alcance de nuestras manos.



Ya no me refiero a los rifles de francotirador que vimos el otro día, sino a algo más primitivo como pueden ser por ejemplo, los arcos; desde el más elemental, que todo el mundo puede construirse o comprarse, hasta los más sofisticados de poleas y estabilizadores. Los arcos y ballestas, son silenciosos, manejables, baratos, ligeros y aunque sirven como aperitivo a la matanza, son rápidamente desechables cuando estemos en combate cerrado o no nos queden proyectiles que disparar.

Otro tipo de armas, de las que todavía no hemos hablado, y que casi todo el mundo tiene a su alrededor, es el fuego. Pero ten cuidado solo te interesa quemar cosas concretas, no arrasar con lo que queda de país. Todo sirve, gasolina y fuego, sopletes, cócteles molotov, y en el mejor de los casos un lanzallamas. (Si el equipo A se lo fabricaba, ¿por qué no ibas a ser tú capaz?).



*Cócteles Molotov: Son fáciles de manipular y de fabricar, baratos y muy efectivos para lanzarlos a la masa zombie. Hay dos tipos de cócteles molotov (aunque todos se reducen a lo mismo, más o menos). El más común es el que mezcla gasolina y aceite de motor en una botella, y usa una tela como mecha. De este modo cuando la botella se rompe, y el contenido se esparce, la mecha inflama la disolución que se adhiere a todas las superficies. El otro cóctel, no necesita de ninguna llama, sino que usa componentes químicos (ácidos) que reaccionan en contacto con el combustible, provocando una reacción exotérmica muy inflamable. Las ventajas de este segundo es que al no tener que encender ninguna llama, tu posición no será detectada de antemano.

*Líquidos inflamables: No hace falta que prepares un bonito cóctel, con que almacenes en algún recipiente líquidos tales como gasolina…, o keroseno, y hagas que entre en contacto con una chispa o llama, verás “arder Troya”. Eso sí corre y sal de ahí antes que algo se complique.


*Lanzallamas: Al igual que en el caso del armamento pesado, los más afortunados quizá dispongan de un lanzallamas. Con él puesto tendrás poca movilidad, aunque no la necesitarás para nada. En tu caso, suerte y arrasa con ellos. ¡Mándalos al infierno¡

Aparte de todo esto, si hay alguien que disponga de ácidos, o como ya dijimos, de potencia eléctrica…podrá dejarlos paralizados unas horas si los electrocuta, y así poder aprovechar para cortarles las cabezas o derretirles sus cerebros con ácidos.



Finalmente, ya para terminar el post y la sección de armamento, quiero comentar (por si alguno había tenido la genial idea) lo de llevar algún tipo de armadura o yelmo. Los zombies, como vimos en el primer post, no son tontos, pero tampoco son bélicos. Les atrae tu cerebro, pero no usan armas, ni van a mostrar otra violencia que no sea de garras y dientes. Por eso, no es muy útil acorazarse a uno mismo. Con un yelmo perderemos visibilidad, del mismo modo que con una armadura perderemos movilidad, cosa que necesitaremos por si hay que salir huyendo. No evitas nada con la armadura, ni ganas en seguridad, todo lo contrario…es más terminaras agotándote antes por el peso de la armadura. Lo mejor es ropa ajustada, cómoda y el pelo bien corto, para evitarnos problemas de agarrones de los zombies.

Bueno pues hasta aquí llega el armamento, hay más armas de las que no hemos hablado como granadas, minas, bombas, TNT o incluso tanques, pero sobretodo recuerda. ¡Usa tu imaginación¡ El próximo día hablaremos de cómo construir unas buenas defensas de cara al Apocalipsis Zombie.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Armamento III

Y hoy empezamos a tiro hecho, nunca mejor dicho, y es que ha llegado el momento de hablar de las armas de fuego... !!Mantenedlas limpias, engrasadas y cargadas para el día del Apocalipsis¡¡. Aunque todas las armas de fuego puedan parecer iguales (dada su función), hay que saber distinguir entre unas y otras, y saber cual es mejor dependiendo de cada momento y de cada una de sus características.

No se si lo entendéis, me refiero a que una escopeta no la utilizaremos en la misma situación, en la que usaríamos un rifle de francotirador. La escopeta la usaríamos cuando hubieramos sido detectados, en un combate cuerpo a cuerpo y disparandoles a bocajarro. En cambio el rifle de francotirador lo podríamos usar para ir hostigando las filas zombies, desde una gran distancia y cambiandonos de posición para que no nos detecten. He ahí los diferentes usos de cada arma.



*Pistolas: Podríais pensar que una pistola puede tener poco efecto en los zombies, es más, estoy seguro de que sí nos dieran a elegir entre cualquier pistola o un rifle de asalto, preferiríamos el rifle. Es normal, pero las pistolas nos pueden ser muy efectivas como complemento a otras armas. Ligeras, pequeñas y fáciles de llevar podrán salvarnos la vida más de una vez. (Ya me veo empuñando en mi diestra la espada y en la zurda una pistola a tiro limpio; disparos a la derecha, disparos a la izquierda, montones de zombies aniquilados y al fondo el retumbar de los disparos como eco).

*Escopetas y Recortadas: Este tipo de armas, como dije antes, son las diosas del combate cerrado. Debido al calibre de las balas y al llevar el cañon recortado, hacen que los disparos sean más agresivos que los normales y que la amplitud del disparo sea mayor. Por lo que es fácil arrancarles la cabeza a los zombies a escopetazos. Estas armas, por tanto, no serán tan efectivas a largas distancias, por lo que si disparamos desde lejos, solo nos servirá para atraerlos hacia nosotros.



*Rifles de Asalto: Los rifles de asalto son el arma perfecta y equilibrada, tanto para combate cerrado como para combatir a unas distancias relativamente grandes. Estas armas unen la potencia con el fuego rápido para que puedas matar a más zombies en menos tiempo. Eso sí, no te conviertas en gatillo fácil, debes conservar la munición y no malgastarla. El mejor armas de este tipo es sin duda la Kalashnikov y es que , aunque es más pesada que otras armas de su categoría, su construcción es ruda pero muy eficiente y de fácil mantenimiento. Y cuando se te gaste la munición...podrás seguir partiendoles el cráneo con la culata de acero reforzado y revestida de madera.



*Rifles de Caza y semiautomaticos: Con estas armas puedes hacer que cada bala cuente, incrementando la posibilidad de hacer blancos a largas distancias. Es lógico que no son las mejores armas para el combate cuerpo a cuerpo sino para una distancia considerable. Son de fácil mantenimiento y lo mejor de todo es que al ser un arma común en cualquier armería, no tendrás problemas para apropiarte munición suficiente para unos cuantos días.



* Armamento Pesado: Para el afortunado que disponga de algún tipo de arma pesada con las que combatir resguardado y tranquilo en su trinchera, tales como ametralladoras o bazookas...solo le digo una cosa...!Ojalá mueras el primero¡. No es que tenga envidía, pero ...ejem. Bueno, estas armas no destruyen el cerebro de los zombies, directamente los convierten en un colador. Son efectivas, pero podrían serlo aún más si los zombies sintieran algo. Si una horda de zombies (supuestos "inteligentes") vieran como en segundos han destruido la mayor parte de su avanzadilla a base de descargas de ametralladora y bazokazos, creo que se lo pensarían dos veces antes de seguir avanzando. Lamentablemente, los zombies no piensan, así que tendrás que acabar con todos ellos.


Bueno, la próxima semana más zombies y más de como combatirlos. Y recordad, a la una, los px de la semana.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalipsis Zombie"- Armamento II

Saludos amigos de Sima de Rol, hoy tenemos la tercera entrega de vuestro ciclo favorito. Y para los que se hayan incorporado tarde aquí podéis poneros al día con los zombies. Hoy toca hablar de las armas de filo; tenemos desde katanas, espadas, espadones... a machetes y hachas; todas estas armas confieren un estilo propio, y una variedad a la hora de enfrentarse a los zombies.



A pesar de que no entran, para el ojo inexperto, dentro de las posibilidades de usarlas contra los zombies, estas armas tienen numerosas ventajas, y es que son, en general, ligeras pero resistentes y por supuesto no necesitan munición, solo el impulso mecánico de nuestros músculos. No obstante, también tienen algunas desventajas y es que solo las podemos usar en combate cuerpo a cuerpo, y que a diferencia de las contundentes (que suelen crear hemorragias internas), las armas de filo crean normalmente hemorragias externas (y amputaciones por supuesto), y esto nos puede costar caro.

Si alguna salpicadura de sangre zombie se pusiera en contacto con nosotros, lo más seguro será que seríamos contagiados con el virus y nos convertiríamos en uno más de ellos, por lo que a la hora de combatirlos habrá que tenerlo en cuenta.

Hago un paréntesis, ya que alguno podrá estar pensando a estas alturas, ¿de donde sacó yo un hacha, o una espada, o quizá una katana?. Pues bien, en esta parte de armamento, estoy hablando de armas que son útiles, pero que a lo mejor si que es cierto que no todo el mundo puede acceder a ellas. De todos modos para defenderse de los zombies y atacarlos, es cuestión de imaginación. Se pueden usar todo tipo de objetos como armas.

Puedes convertirte en un lanzador de cuchillos, o luchar incluso a escobazo limpio...pero hay armas en casa más útiles como taladros, sierras, estrellas de la mañana...y en el caso más afortunado incluso el arma más clásica: La motosierra. ¿Quién no tiene a mano una motosierra?. Bueno yo no, pero sé como hacer un electrolito portátil que electrocute a los zombies a mí paso.



Para el escéptico que aún no crea que en su casa existen todo tipo de objetos y recursos que se puedan usar como armas, que vaya entonces a una armería a por suministros para el día del Apocalipsis Zombie y que se compre, una escopeta y se agencie con un machete.

Y ya que tengo abierto un paréntesis, quiero desmitificar, en cierta medida, las motosierras, ya que si bien pueden parecer un arma de destrucción masiva; todo muy sangriento y con un toque muy destripador; llegará un momento en el que te quedarás sin batería o sin gasolina. Y el día del Apocalipsis Zombie, no es el mejor día para depender de un enchufe o de un depósito de gasolina.



Bueno, no me voy a alargar más por hoy; el resumen de hoy es que debéis recordar que las armas de filo son buenas, resistentes, y no precisan de munición ni de otro cuidado especial, excepto el de tener cuidado con contagiarnos del virus. Hasta la próxima semana.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalípsis Zombie"- Armamento I

Hola amigos, como ya anuncié la semana pasada, hoy, en la segunda entrega del ciclo de supervivencia zombie, comenzaré a hablar sobre el armamento del que disponemos para combatir a los zombies y por supuesto de cuáles son las mejores de todas ellas. Las armas van a ser una de nuestras mejores defensas contra los ejércitos de muertos vivientes y por ello es útil tener unas nociones básicas a la hora de escoger el mejor arma para el combate.

Cada arma tiene sus propias características y por lo tanto, sus ventajas y sus inconvenientes. por ejemplo, las armas de fuego por lo general suelen ser más eficaces que las armas blancas, pero llegará un momento, en el combate, en el que nuestra munición se agotará y tendremos que empuñar un buen hacha para terminar el trabajo. Por eso es bueno conocer el manejo y los pros/contras de varios tipos de armas. Vamos a ello...

Enfrentarse a los zombies puede parecer 'coser y cantar' y más si tenemos un rifle o ametralladora, pero, para plantarles cara a los zombies, el arma tiene que ser una prolongación de tu cuerpo, tienes que tener sangre fría, nervios de acero, ganas de arrancarles el cerebro (la única forma de matar a un zombie es destruyendo su cerebro) y sobretodo tienes que estar deseando paterales su jodido culo. !Alto¡, no te emociones, debes de ser cauto y contenter tu furia berserker; a veces es mejor retirarse a tiempo y no exponerse a peligros innecesarios, que confiarse al ver que has matado a decenas de ellos y acabar muerto en combate.

Lo que está claro es que habrá zombies en gran número, oleadas y oleadas dispuestas a comerte los sesos. Así que, no intentes matarlos a todos de una vez...!Racionalos¡



Antes de comenzar a distinguir entre armas de fuego, armas de filo, contundentes...etc, vamos a hablar del arma más importante que debe ser la que primero domines, tu cuerpo. Debes convertirte en una máquina de matar independientemente del arma que uses, conoce tus límites, tus capacidades y aprende a confiar en tus musculos. Puede ser útil saber al menos un arte marcial para cuando entres en un posible combate cuerpo a cuerpo, o cuando no puedas usar algún arma. Sólo cuando hayas desarrollado y aprendido a manejar, dominar y conocer el potencial de tu cuerpo podrás comenzar a fiarte de las armas.



Debes saber que el fin de todas las armas que uses contra los zombies debe ser romperles el cráneo y destruirles el cerebro. Parece fácil, pero el cráneo humano es bastante resistente y necesitaras más de un golpe, o de una bala en la mayoría de los casos.

-Contundentes: En esta categoría hay varias armas que pueden jugar un buen papel en el combate contra zombies, pero como es lógico, no todas son igual de buenas.

Tenemos, desde palos, estacas, martillos, bates o hachas de mano...que son armas ligeras y muy buenas para golpear zombies, pero también poco resistentes y no muy destructivas. En el extremo contrario tenemos las armas contundentes pesadas, como podría ser un butrón, pero al ser tan pesada no nos será de gran utilidad, necesitaremos las dos manos para manejarla, fuerza y resistencia y tener cierto espacio de maniobrabilidad, lo que no siempre es posible. Nos cansaremos después de un uso continuado.



Por todo ello la mejor arma de este tipo es la palanqueta o palanca metálica. Es relativamente ligera, pero a la vez firme, dura y muy resistente. Su lado curvo nos puede venir de perlas para reventarles los cráneos a los zombies y también nos puede servir para abrir puertas y ventanas, quitarnos obstáculos en caso de huída...o incluso atrancar algo.



Hasta la próxima semana. Dentro de unos instántes los px semanales.

miércoles, 28 de enero de 2009

Ciclo "Sobrevive al Apocalípsis Zombie"- Atributos Zombies





Hola amigos, este miércoles estamos de estreno, porque os traigo la primera entrega de un Ciclo que comienzo hoy y que tendrá una nueva entrega cada miércoles. Los más avispados ya habrán deducido que se trata de un ciclo para aprender a sobrevivir al ya próximo apocalípsis zombie. Cada semana os hablaré sobre diversos aspectos que es bueno conocer, acerca de los zombies, formas de defensa y de ataque, armas, terrenos..., en definitiva, cosas utiles para hacer frente a las hordas de muertos vivientes. La información que se recoge en este ciclo esta basada en artículos de distintos medios de comunicación, en la "Guía de supervivencia Zombie" de Max Brooks (os recomiendo que le echéis un ojo) y por supuesto, en mis`propios conocimientos y experiencias. Empezamos...




"¿Qué harías si las hordas zombies domináran el planeta?. Todo el mundo que hoy conocemos, se convertiría en un caos en donde la ley y el "orden" desaparecería en pocos instantes. Las autoridades, impotentes al no poder contener a la asustada población, abandonarían sus puestos y se uniríana a la atemorizada masa. Pequeñas bandas de bandidos y asesinos aparecerían para imponer su autoridad y beneficiarse del momento que atravesaríamos...¿Improbable? Sí, ¿Imposible? No.

Ciudades convertidas en campos de batalla, algunos ciudadanos resistiendo y combatiendo a los zombies en barricadas hasta el final, pero...¿y tú?, ¿Qué harás tú cuando los zombies caminen entre nosotros?. El día del Apocalípsis Zombie se acerca cada vez más y lo único que podemos hacer es prepararnos para el desastre. Lo más seguro es que todos muramos, debido a la extensión y propagación del virus, pero tú puedes elegir de que manera morir: ¿huyendo o luchando?. Yo ya he elegido: !!Moriré matando¡¡, !!Moriré con la motosierra empuñada y llena de sangre¡¡. Ahora solo quedas Tú, !Elige tu destino¡"



Después de haber introducido la temática del ciclo voy a hablaros de la primera lección, una de las más importantes y que mucha gente se la suele pasar por alto, y es: "Conocer al Enemigo". Lo primero que tenemos que saber es el adversario que tenemos delante, cuales son sus características, sus tácticas de combate, sus puntos fuertes y sobre cuales son sus puntos débiles y cómo destruirlo, sólo así podremos acabar con ellos. Por tanto lo primero que tenemos que definir es qué es un zombie:

-Zombie: Dícese del cuerpo animado que se alimenta principalmente de piel humana y por supuesto de cerebros (cerebros y otras vísceras).


Como definición para clasificarlos nos sirve, aunque también nos puede ser útil, que la conversión en zombies se debe a un virus, Solanum, que a través del torrente sanguíneo comienza a mutar células y a reproducirlas, hasta que ha destruido todas las antiguas y se ha hecho fuerte en el lóbulo frontal del cerebro. La víctima después de progresivos espasmos, convulsiones, pérdida de coordinación muscular y parada cardiorespiratoria entra en coma. Todo deja de funcionar, menos el cerebro que se encuentra en trance hasta que se reactiva el sistema una vez terminada la mutación. Lo peligroso de este virus es su rápida propagación y extensión entre la población.

Por último, es importante tener en cuenta los "Atributos Zombies":

-La Vista: Los zombies pueden ver más o menos igual de bien que un humano normal, aunque en el proceso de mutación han perdido la capacidad visual de distinguir a unos de otros. Digamos que tienen una visión conjunto (al bulto) y generalizada, en vez de una visión específica (al detalle).



-El Oído: A diferencia de la vista, los zombies han desarrollado mucho este sentido, pudiendo detectar casi cualquier sonido y además determinar con exactitud la dirección de la que éste proviene.

-El Olfato: ¿Para que necesita este sentido un zombie?. Digamos que les sirve para rastrear terreno y distinguir entre muertos, no-muertos y humanos vivos a los que despellejar. (se come, se come, no se come, se come...)

-El Gusto: Este sentido se presenta muy disminuido en los zombies, los cuales no pueden saborear nuestras vísceras, aunque si distinguir la carne humana de la carne animal.

- El Tacto: Los zombies no tienen tacto alguno, son incapaces de percibir algo a través del contacto, ni siquiera sensaciones físicas como el dolor, el frío, o el calor. Lo que les hace tan temiblemente extraordinarios.


Además los zombies, aunque no poseen superpoderes, la mutación en algunos casos les ha mejorado ciertas habilidades:

- La Respiración: A pesar de que los pulmones les siguen funcionando, estos no extraen el oxígeno del aire (no lo necesitan). Esto explica porque pueden caminar bajo el agua o sobrevivir en situaciones mortíferas para el resto de humanoides.

- La Fuerza: Tienen casi la misma fuerza que nosotros, pero la ventaja es que al no necesitar oxígeno, son inmunes al cansancio y recordemos que también son ajenos al dolor.

En cambio, con la mutación vírica, la agilidad y la constitución de los zombies se ha visto gravemente dañada, son más lentos y menos corpulentos aunque esto no es síntoma de vulnerabilidad, por lo que siguen siendo enemigos letales a los que aniquilar.


En cuánto a sus características psíquicas, los zombies, aunque muchas veces se crea lo contrario, si que tienen un cerebro funcional (he dicho funcional...un mosquito tiene un cerebro funcional), son incapaces de presentar emociones o instintos y, a pesar de que tienen cuerdas vocales con las que hablar, no tienen conexión cerebral que coordine tal capacidad. Lo más que hablan es algún murmullo cuando encuentran vida humana de la que alimentarse. Los zombies no habitan ningún lugar al que puedan llamar "hogar", ni crean familias, ni tienen jerarquía alguna u organización social; simplemente se mueven por los territorios con la única motivación que comernos.



Y ahora que conocemos en profundidad a nuestro enemigo y somos capaces de identificarle estamos preparados para hablar de como combatirlos, que armas usar...Pero de todo ello hablaremos la próxima semana en la segunda entrega del ciclo. Cierro la comunicación.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Alegato feminista contra la censura

EN SIMA DE ROL NO CENSURAMOS

domingo, 23 de noviembre de 2008

Chiste -censurado-

Bueno, amigos, depues de que Sima de Rol censurase un chiste por considerarlo de mal gusto, antisocial, heretico y de mal gusto, me dispongo a colgarlo de nuevo.

Bueno, casi. Como no quiero que me cuelguen de los mismisimo hasta que empiece a gustarme, pondre un link.

Que de eso no me puede culpar nadie, son opiniones de otra persona vertidas en la Red de Redes y encontradas por mi.

Si quieres saber de que c*ño estoy hablando, pincha aqui.

Si quieres ver el chiste, aqui

viernes, 24 de octubre de 2008

Negociaciones pre-mortem


Vale no es el mejor chiste del mundo,y se nota que reutilizo mis dibujos cuando no tengo tiempo pero es mejor que el siguiente... así que no seais lloricas

sábado, 28 de junio de 2008

Derribando mitos: Zombies, motosierras y recortadas

Cuando en mi vida cotidiana hablo con la gente sobre el apocalipsis zombie, me encuentro con que todo el mundo parece tener un arma preferida. Normalmente hay dos elecciones clave que todo el mundo conoce bien: la motosierra y la recortada.

La motosierra parece una elección obvia: ¿que mejor que despedazar a los no-muertos y reducirlos a pulpa sanquinolenta con la cadena llena de afiladas cuchillas de una sierra mecánica?

La recortada también parece una buena opción. No es necesaria mucha puntería y de un solo tiro podrás volarle medio cuerpo a un puto zombie.

Y a tí, ¿también te mola el combo motosierra-recortada, verdad? ¿Crees que es la mejor opción para el día Z?


¡ERROR!


Todos aquellos que en el holocausto zombie salgáis a las calles armados con la sierra mecánica y la recortada estaréis muertos. ¿Qué? ¿Que dices? Si, tú, el de la tercera fila. ¿Que lo viste en una película? ¿Y qué? Yo también vi como un negro de 2,15 se follaba a todo el harén del doctor Suddendeath después de haber derrotado a tres momias de gorilas nazis en una película, bastante mala por cierto, y no por haberlo visto es verdad que pasen esas cosas.
¿No os dáis cuenta que las películas lo único que hacen es engañarnos? ¿Acaso alguna vez en el tren se os ha sentado una chica estupenda enfrente y os habéis enamorado después de hablar durante 10 minutos? Bien. Pues olvidemos las películas.

Veamos porque las dos armas favoritas del gran público no son más que un tópico.


La motosierra. Parece un arma potente, y no os negaré que lo es. Pero ante todo es un arma pesada. Si alguna vez habéis sostenido una motosierra sabréis que no es muy manejable. Además es un arma que entraña serio peligro para el que la empuña. Como hagas un giro mal hecho te puedes rebanar las piernas o la cabeza.

Y aunque consigas manejarla bien, como es una arma lenta sólo te servirá contra zombies lentos. Si tienes que enfrentarte a zombies rápidos o a otros supervivientes que intenten saquear tu campamento no te servirá de nada porque podrán esquivar tus ataques.

Además, es un arma sucia, que salpica. Y dependiendo del tipo de zombies a los que te enfrentes esto puede llegar a ser un grave peligro. Si los zombies que intentan comerte son víctimas de algún virus, un salpicón de su sangre sobre tu piel puede infectarte, así que con la motosierra la infección sería segura.

Otra desventaja es que necesita energía para funcionar. Las eléctricas de enchufe son sin duda las peores, porque tienes limitada el area a lo largo que sea el cable. Además, lo más probable es que a los pocos días de invasión el suministro eléctrico se corte, con lo cual la sierra sería ya inservible. La eléctrica de batería no tiene el problema del movimiento, aunque lo malo es que no suelen tener mucha autonomía, y el problema del suministro eléctrico afecta igual. Las más usuales suelen ser las que van con gasolina. Pasa lo mismo que con la electricidad. Llegará un momento en que la gasolina se acabe y no puedas rellenar el tanque. Además, también tiene el problema de la autonomía, que como se te acabe el fuel de repente las vas a pasar muy putas.

Y por último, el ruido. El motor de la motosierra hace bastante ruido y esto es una seria desventaja, pues los saqueadores y los zombies cercanos se acercarán al oir el rugido de la sierra, y cada vez tendrás más sobre tí.


Aunque en general el cuerpo a cuerpo no es lo más aconsejable contra los zombies, si que hay que llevar algún arma de contacto por si acaso te ves rodeado. Pero como vemos, la motosierra no es lo mejor que hay. Mi recomendación sería una katana o un machete, que son ligeros, manejables, silenciosos y más limpios que la motosierra.



La recortada. Tal vez el peor arma para luchar contra los zombies después de las cucharillas de café. Repasemos el manual, ¿qué es necesario para cargarse a un zombie? Reducirlo a cenizas, cortarle la cabeza o producirle daños masivos en el cerebro. Si obviamos la opción de reducirlos a cenizas, que necesita de armas especializadas tales como lanzallamas, molotovs o cerillas, vemos que hay que ir a por la cabeza. Para cortarsela necesitamos armas de cuerpo a cuerpo, o la guillotina voladora, pero no creo que nadie tenga una en su casa. Y para el cuerpo a cuerpo ya hemos hablado, así que centremonos en las armas a distancia. Con un arma a distancia lo que hay que hacer es apuntar a la cabeza. Apuntar. Precisión.

Precisión. Una escopeta recortada se caracteriza por estar, valga la redundancia, recortada. Al recortarle los cañones se consigue un mayor area de efecto, es decir, los balines, o perdigones se expanden, se abre el cono de impacto. Precisamente estamos hablando de que lo que se necesita es precisión para acertarle al zombie en toda la cabeza, y precisamente lo que la recortada no tiene es precisión. Lo de ampliar el area de efecto estaría bien si luchasemos contra gente viva. Al disparar a un vivo con la recortada, aunque no apuntes bien, le impactas seguro. Y aunque puede que no lo mates le has llenado el cuerpo de metralla, y con el dolor lo más probable es que quede fuera de combate. Pero los no-muertos no se ven afectados por el dolor, así que los perdigones, balines o metralla no les afectan.

Otra desventaja de la recortada es la lentitud de recarga. A no ser que estemos usando un rifle de corredera (de los que hablaremos luego), las recortadas suelen ser escopetas de cartuchos, que hay que recargar a cada tiro. Si es de dos cañones, dispones de dos tiros antes de recargar, pero aún así es poco. Recargar una escopeta no es tan fácil como meterle el cargador a un arma automática, que se hace en un par de segundos. Para cargar una escopeta hay que abrirla, sacarle los cartuchos gastados, meterle los nuevos y cerrarla. En hacer todo esto perdemos un tiempo precioso, que los zombies pueden haber usado para rodearnos.

Otra de las grandes desventajas de la escopeta recortada es su alcance. Al aumentar el area de impacto disminuimos considerablemente su alcance efectivo. El alcance al que la recortada es letal no excede de los tres o cuatro metros. Pasada esta distancia los balines están tan dispersos que como mucho puede que impacten uno o dos, y a no ser que justo vaya dirigido a la frente es muy difícil hacer daño con eso.

Los rifles y escopetas de corredera son los que tienen un cañon con cartuchos de recarga, y que se carga desplazando la corredera de alante a atrás, los típicos de las películas. Este arma no es tan mala como la recortada, pero tampoco es un arma muy buena. El cañon suele ser más largo, porque como mínimo tiene que medir lo mismo que el cañon cargador, que para 7 cartuchos suele ser de unos cuarenta y pico centímetros. La ventaja que presenta sobre las escopetas de uno o dos disparos es que con estas puedes hacer siete u ocho, dependiendo de la capacidad del cargador. Aún así, para cargarla es mucho más lenta que las otras.

Así que vemos que las escopetas recortadas no son el arma idónea para matar zombies. Lentas, de corto alcance y poco precisas. Lo que se busca en un arma a distancia es un alacance suficiente como para que no te salpique la sangre, rapidez de disparo y facilidad de recarga. Por ello, la mejor opción son los rifles de francotirador, que te dan un alcance óptimo o las armas automáticas, a ser posible subfusiles.

Solamente hay un punto a favor de las recortadas: qué son más fáciles de conseguir que un rifle de asalto o un subfusil. Recordemos que esto no son los Estados Unidos, y aquí es relativamente difícil conseguir un arma de gran calibre. Sin embargo rifles de caza hay en muchas casas y en muchas tiendas de "deporte y naturaleza". Pero eso si, si tienes un fantástico rifle o escopeta de caza, lo último que hay que hacer es cortarle los cañones. Aprovecha el largo alcance para disparar a los zombies desde un sitio seguro.


Recordad, armas de largo alcance.


Bien. Ahora ya lo sabéis. Espero que cuando llegue el día Z no os carguéis con una pesada motosierra ni le recortéis los cañones a vuestras escopetas. Recordad, ligereza y precisión es lo que buscamos. Porque esto no se trata de convertir a esos no-muertos cabrones en batido, sino de sobrevivir.

Para los que se hayan puesto nerviosos, tranquilos, que me sigue molando Evil Dead y Ashley "Ash" J. Williams sigue siendo el puto amo.

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Comentad, comentad. Cuanto más comentéis, antes volverá Cthulhu desde su encierro abisal en R'Lyeh.